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lunes, 3 de marzo de 2014

Aceptemos lo inevitable

Existen muchos hechos "inevitables" que sucederán a lo largo de nuestra vida. No aceptarlos, desde un punto de vista de salud mental, significa embarcarnos en un sufrimiento inútil.

Si has sufrido en tus carnes el impacto de tener un hijo con parálisis cerebral o cualquier otra enfermedad o minusvalía, poco nos ayudaremos a nosotros, y menos aún a nuestro hijo, si nos pasamos la vida sin aceptar este hecho. Será preferible que nuestros esfuerzos se encaminen a procurar las mejores condiciones de vida, para él y para nosotros.

Otros ejemplos de hechos inevitables que podemos señalar son:
  1. Potencial intelectual con el que nacemos.
  2. Padres y familiares que tenemos.
  3. Personas que nos rodean en nuestra infancia: profesores, compañeros de colegio, vecinos, amigos de nuestros padres....
  4. Ciudad en la que vivimos.
  5. Jefes que tenemos.
  6. Exmaridos / exmuejeres, exnovios/as, examigos/as, excompañeros/as: la verdad es que estas personas son o han sido parte de nuestras vidas, y resulta absurdo machacarnos por su existencia, o por nuestra actuación pasada, cuando sobre ese pasado, nada podemos cambiar!
  7. Guerras, genocidios, masacres, abusos, violaciones... ya pasadas. En estos casos, reservemos toda nuestra energía en luchas de forma realista, en el ámbito de actuación que tenemos.
  8. Etc, la lista podría ser larguísima.
No estamos hablando aquí de resignación ante los hechos, sino adaptarnos a la realidad y poner todos los recursos posibles en la consecución de nuestros fines. Dediquemos nuestros esfuerzos a actuar, no a lamentarnos.


Inicio La Inutilidad del Sufrimiento
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Fuente: La Inutilidad del Sufrimiento. Claves para Aprender a Vivir de Manera Positiva. María Jesús Álava Reyes.

viernes, 30 de agosto de 2013

Deja de lamentarte, actúa.


  • La gente que funciona plenamente no protesta jamás: la felicidad implica no protestar por lo que no tiene remedio o por lo que no hay nada que hacer. Si ves que los otros te pueden ayudar de alguna manera, por más pequeña que sea, comunícales que no te no te sientes bien. Pero si los demás no pueden hacer nada por ti, entonces no protestes.
  • La protesta y la queja son el refugio de la gente que desconfía de sí misma. Contarle a los demás las cosas que no te gustan de ti mismo contribuyes a que tú sigas insatisfecho, pues lo único que ellos no pueden hacer es negarlas, y entonces, tú no les crees.
  • La lamentación de uno mismo es una actividad inútil que impide que vivas tu vida en forma positiva. Te impulsa a tenerte pena de ti mismo e inmoviliza tus esfuerzos para dar y recibir amor. Mas aún, disminuye tus posibilidades de mejorar tus relaciones afectivas y aumentar tus relaciones sociales. Si auténticamente te amas a ti mismo, entonces las quejas a los demás, que no pueden hacer nada por ti, se convierten en una actividad imposible de defender o justificar.. Y si encuentras en ti mismo (y en los demás) cosas que te disgusten, en vez de quejarte puedes empezar a hacer inmediatamente a hacer lo necesario para corregir esa situación.
  • Lamentarse ante los demás es un acto inútil, aceptar que los demás abusen de ti cargándote con sus fardos llenos de problemas tampoco ayuda a nadie.
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Para saber más sobre este tema, ver el menú de Agosto 2013, Tus Zonas Erróneas.

Estrategias para dejar de postergar


  • En vez de pensar en trabajos que se harán a la larga, piensa en el momento actual y trata de pasar un período de 5 minutos haciendo lo que quieras.
  • Ponte a hacer algo que has estado postergando.
  • Pregúntate a ti mismo: “¿Qué es lo peor que me podría pasar si hiciera lo que estoy postergando ahora?”
  • Date a ti mismo un tiempo específico (digamos los miércoles de 10 a 10.15 de la noche) que dedicarás exclusivamente a la tarea que has estado postergando.
  • Observa tu realidad actual. Decide qué es lo que estás evitando y empieza a enfrentarte con tu miedo. 
  • El postergar la acción es sustituir el presente por la ansiedad respecto a algún acontecimiento que pueda suceder en el futuro.
  • Deja de fumar... ¡ahora! Empieza tu dieta … en este mismo momento!, etc Así es como tienes que enfrentar los problemas … actuando ¡ahora mismo!
  • Empieza a usar tu mente de forma creativa en lo que antes eran circunstancias aburridas. Si estás en una reunión aburrida, cambia el ritmo de la misma haciendo una pregunta, u ocupa tu mente en pensamientos estimulantes. Decide que nunca más te aburrirás.
  • Cuando alguien te empieza a criticar, haz esta pregunta: “Tú crees que ahora me hace falta un crítico?”
  • Observa tu vida cuidadosamente: ¿Estás haciendo ahora lo que estarías haciendo si supieras que sólo tienes seis meses de vida?
  • Ten el valor de emprender una actividad que hayas estado evitando hasta ahora. Deja de decirte a ti mismo que tiene que funcionar bien. Recuérdate que hacer es lo importante.
  • Cambia tu vocabulario:
“Espero que se arreglarán las cosas” por “Haré que se arreglen”.
“Me gustaría tanto que las cosas fueran mejores” por “Haré que sean mejores”
“Quizá esto resulte bien” por “Haré que resulte bien”
  • Si quieres que el mundo cambie, no te limites a lamentarte. Haz algo. Sé un hacedor, no una persona que únicamente desea, espera o critica.
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Para saber más sobre este tema, sigue leyendo en Tus Zonas Erróneas.