Podemos sentirnos solos estando acompañados, o rodeados de gente. Estar con alguien y no tener una comunicación significativa con esa persona, que te aporte felicidad, bienestar, causa una tremenda soledad. ¿Quién no se ha sentido solo con una pareja con la que ya compartía poco? Estar casado no es sinónimo de no sentirse solo, y sin embargo, muchos deseamos una pareja.
Las personas que hemos tenido unas cuantas relaciones, sabemos que es un error ceder todo tu tiempo a tu compañer@. ¿Qué pasa cuando esa persona desaparece? Tu mundo se derrumba. Todas esas horas que ocupabas con él /ella, están ahora vacías. No sabes qué hacer. Te sientes desolad@, tienes que buscarte la vida, pensar qué vas a hacer en tu tiempo libre... de repente son muchas horas a ocupar. Además, lo tienes más complicado para tener relaciones sexuales con la asiduidad acostumbrada. Probablemente muchas personas de las que conozcas no quieran tener relaciones estables. Entras en el terreno de los follamigos, otra complicación.
Tus amigos están casados, tu familia está por sus cosas. Tienes amigos, pero no llenan todos los huecos de tu agenda. Probablemente tus amigos no comparten todas tus aficiones. Quizás tu salud te impida hacer ciertas actividades. ¿Qué haces, te quedas en casa lamentándote, sin hacer nada, dándole vueltas a tus pensamientos negativos, y renunciando a hacer cosas que te gustan? Eso nunca!
