La Ley del silencio: el agresivo-pasivo
Acumular ira o rabia puede tomar la forma de agresión pasiva: el otro puede hacerte la vida imposible y tú no eres capaz de relacionar la causa. Un ejemplo es el del empleado que está en desacuerdo con el nuevo trabajo que le ha asignado su jefe, pero no le dice nada. Sin embargo, a partir de ese día, empieza a llegar tarde sistemáticamente a la oficina, poniéndole mala cara a su superior.
Estos comportamientos son típicos de las personas agresivo-pasivas. Éstas padecen un trastorno de personalidad destructivo. Todos nosotros nos hemos comportado así de chiquillos para rebelarnos contra la autoridad paterna o adulta en general. Sin embargo, algunas personas nunca superan esta etapa y siguen comportándose de adultos con la misma agresividad pasiva.
¿Cuál es el origen de ese comportamiento agresivo-pasivo? Las personas que se conducen así, con toda probabilidad, no han sido bien tratadas por sus padres en la infancia, y han engendrado desconfianza y suspicacia. De adultos, ven malas intenciones en quienes representan el papel que tuvieron sus padres (jefes, amigos o parejas dominantes, etc). Su agresividad pasiva consiste en poner malas caras, suspirar quejumbrosamente o reaccionar con silencios para hacer sentir culpables a sus víctimas, porque casi siempre ocultan lo que sienten de verdad. No hablan directamente de sus problemas o sentimientos. Son seres dependientes, pesimistas, y como inseguros que son, les falta asertividad. Alteran las situaciones de forma que se ven a sí mismos víctimas explotadas por los demás. Necesitan, por tanto, un adversario para sentirse poderosas.
Inicio Tema: Hablar sin Ofender
Siguiente entrada: El arte de criticas - Reglas de Oro
Fuente: No se lo digas a nadie ... así. Mejora tus relaciones a través de la inteligencia emocional. Francisco Galván
Este blog es una colección de artículos, libros y otro material que me ha ayudado a afrontar los problemas cotidianos, ya sean de pareja, familiares o de trabajo.
Mostrando entradas con la etiqueta dependencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dependencia. Mostrar todas las entradas
lunes, 10 de febrero de 2014
viernes, 30 de agosto de 2013
Proclama tu independencia
El depender de alguien psicológicamente quiere
decir que esta relación no implica una elección; sino que es una
relación por la cual te sientes obligado a ser algo que no quieres
ser y que te ofende al sentirte forzado a comportarte de esa manera.
La obligación genera culpa y dependencia,
mientras que la libre elección inspira amor e independencia. La
independencia psicológica implica no necesitar a los demás. No digo
no desear tener relaciones con los demás, lo que digo es no
necesitarlos. En el momento en que sientes esa necesidad te vuelves
vulnerable, eres un esclavo.
Mientras pienses que tienes que hacer algo porque es lo que se espera de ti en cualquier relación, y el hacerlo te provoca resentimientos de culpa contra esa persona y el no hacerlo te carga de culpa, puedes estar seguro que tienes que ocuparte de esa zona errónea.
Siguiente entrada: La trampa de la dependencia en la educación y la familia
Para saber más sobre este tema, sigue leyendo en Tus Zonas Erróneas.
Etiquetas:
dependencia,
libre elección,
obligación
lunes, 2 de enero de 2012
Obsesión
La revista Eroski trata en su artículo de la obsesión por la pareja:
"Querer mucho, querer demasiado, no existe, querer demasiado es malquerer". "Cuando una persona se obsesiona, se instala en una relación depresiva o vive el amor tormentosamente, no es debido al amor ni a la otra persona. La causa se encuentra en una serie de elementos subyacentes que tiene el paciente", insiste.
El adicto al amor se instala en la etapa pasional, perpetuándola indefinidamente de manera ansiosa e inmadura, comportándose dentro de la relación como un drogodependiente lo haría con la droga"
El dependiente afectivo no suele ser consciente de su problema, y además lo niega y se autoengaña.
Se puede decir que las personas dependientes se anulan y subordinan tanto a su pareja que sólo tienen ojos para la otra persona, "intentando agradarla continuamente por la gran sobrevaloración de ella que llevan a cabo".
Esto significa una equiparación de la adicción al amor con la dependencia emocional, una de las nuevas adicciones sin sustancias, según el psicólogo, que lleva a quien la padece a sentir, incluso, "síndrome de abstinencia ante la ausencia de la pareja y una necesidad imperiosa del otro a toda costa", Una persona obsesionada por el amor no quiere al otro o la otra sino a una imagen, a una sublimación de la imagen del otro.
"El adicto o adicta al amor -indica el psiquiatra- se enamora de una y otra persona, pero no cierra las relaciones. Está enamorado o enamorada de todas las parejas. Va de flor en flor y la persona se queda prendada y fracasada en todas las relaciones. Es un fracasado relacional y esto hace que repita con sucesivas parejas comportamientos similares sin llegar a conocer a la otra persona. Proyectan en la otra persona lo que buscan, pero en el fondo desconocen a la persona de la que creen estar enamorados"
Lo más característico de este tipo de enamorados o enamoradas es su miedo a estar solos y el profundo dolor que les produce la ruptura con su pareja, hasta el punto de quedar, según Sirvent, "marcado a fuego el dolor por la pérdida". "El miedo a la pérdida, a la soledad, es algo que no soportan. Viven tan sometidos a la proyección de esa imagen que para no perderla son capaces de humillarse, de entregarse a la otra persona, de coger el teléfono móvil y llamar constantemente", detalla.
Además, cuando no tienen una relación, la obsesión se concentra en la pareja anterior, a la que pueden continuar bombardeando con mensajes, llamadas o incluso encuentros sexuales, o bien se obsesionan por otra persona que entienden podría ser un buen candidato", explica Castelló para referirse a una situación en la que la persona dependiente suele tener preferencia por las parejas egoístas, distintas, muy seguras de sí mismas e incluso hostiles.
El perfil que comparten quienes padecen obsesión u adicción al amor son los siguientes:
- Necesitan excesivamente la aprobación de los demás y caerles bien. Me da igual. Está claro que no le podemos caer bien a todo el mundo.
- Sienten una baja autoestima, debido a que han sufrido relaciones afectivas insatisfactorias a lo largo de su vida.
- Sitúan a la pareja en el primer lugar de su vida, con muchísima diferencia.
- Se ilusionan y fantasean enormemente al comienzo de una relación o con la aparición de una persona que creen interesante.
- Suelen adoptar posiciones subordinadas en las relaciones.
- La ruptura les supone un auténtico trauma, pero sus deseos de tener una relación son tan grandes que buscan pronto a otra persona.
- No siempre son selectivos porque les urge tener una pareja.
- Buscan una posición dominante en la pareja.
Etiquetas:
adicción al amor,
dependencia,
dependiente afectivo,
humillarse,
llamadas constantes,
necesidad de aprobación,
obsesión,
soledad,
trastorno obsesivo-compulsivo
domingo, 1 de enero de 2012
¿Amor o dependencia?
- Podemos amar sin esclavizarnos. No debemos destruir nuestra propia identidad en nombre del amor. No somos posesión de nadie!
- Hay que ser realistas: debemos partir de lo que es nuestra vida amorosa, no lo que nos gustaría que fuera. Debemos tolerar la frustración de no tener siempre lo que esperamos. Debemos saber perder y resignarnos cuando no hay nada que hacer.
- Aceptar que nada es para toda la vida no es pesimismo sino realismo saludable. El amor puede entrar por la puerta principal y en cualquier momento salir por la trasera. La seguridad afectiva no existe. No hay relación sin riesgo.
- La mayoría de veces se llega al desamor por desgaste. Aunque nos resistimos a creerlo, si el afecto se descuida, puede extinguirse para siempre.
- Estar pendientes de cuánto afecto nos dedican para verificar hasta qué punto somos dignos de estimación es agotador tanto para quien da como para quien recibe.
- Si no te amas a ti mismo, proyectarás este sentimiento y acabarás pensando que nadie te puede querer.
- La necesidad de amor se puede confundir con el sexo, pero no es lo mismo. Los hombres (o mujeres) pueden desear y no sentir afecto.
-Ser deseable no significa ser amado. En resumen: deseo no es amor.
-No hay que obsesionarse con la posibilidad de una ruptura si formamos una nueva pareja. Esto implica sufrimiento.
- Una buena relación no permite objeciones afectivas. Cuando el sentimiento vale la pena, es tangible e incuestionable. Destaca y se nota. Si hay dudas, el afecto está enfermo.
- En la vida hay cosas que no se piden, porque se deben hacer por iniciativa propia. Si tienes que presionar, acosar y amenazar a la personas que quieres para que estén contigo, vas por mal camino. El principio es concluyente: si verdaderamente te quisieran hasta las últimas consecuencias, estarían contigo.
- Si alguien no sabe si te quiere, es que no te quiere.
-Si la persona que dice que te quiere prefiere estar sola que estar contigo, pon en duda su amor.
- Si te piden un "tiempo de reflexión", esperando a que te den el aprobado como pareja, recuerda que no eres un objeto de compra-venta. La evaluación afectiva siempre es insultante.
- No es buena idea convertirnos en amantes de nuestras ex-parejas (perpetuamos el sufrimiento).
- En el amor debe haber reciprocidad, intercambio equilibrado entre lo que se da y lo que se recibe. La desigualdad del intercambio acaba destruyendo cualquier relación.
- No te humilles nunca: a la larga la persona que se rebaja acaba causando rechazo. Es muy difícil amar a un ser que se doblega para obtener afecto.
- Cuando una relación va mal, nunca hay un único responsable, siempre es cosa de dos.
- Tu pareja te ha de amar y respetar. Si no se cumplen ninguna de las dos cosas (deben ser ambas o nada), estás con la persona equivocada.
- Cuando la dependencia de tu ex-pareja está viva, cualquier aproximación a la persona que se quiere olvidar es reactivar inútilmente el dolor.
- Rodéate de amigas e amigos incondicionales que te animen, te apoyen y te digan lo que necesitas sentir para no volver a una relación de pareja enfermiza.
- Durante un tiempo (hasta que te encuentres bien), mejor no ver la ex-pareja, evitar los lugares nostálgicos o la gente o cosas que nos la recuerde.
- Somos mucho más que marido o mujer, novio o novia. Si vives exclusivamente para tu pareja, reduces tus posibilidades en otras áreas, que también son importantes para tu personalidad.
- El amor no debe implicar encarcelamiento, estancamiento, no debe ser castrador.
- No tengas miedo de lo desconocido, arriésgate, experimenta, diviértete, sé espontáneo, despreocúpate del qué dirán y de la adecuación social.
- Comienza aquella actividad que hace años que has querido hacer: bailar, tocar un instrumento, pintar, ir al gimnasio...
- Libérate del pudor y ama desvergonzadamente.
- Frecuenta gente nueva, renueva tu vestuario. haz salidas diferentes en épocas del año diferentes.
- No es necesario que compartas el 100% de actividades con tu nueva pareja: puede terminar siendo aburrido! Una cosa es entregar el corazón y el otro el cerebro! "Uno no es la mitad de dos; dos son las mitades de uno".
- Debemos mantener nuestra privacidad. A veces es mejor no preguntar, y otras, no explicar. Esto no es desamor, sino inteligencia afectiva.
-Intenta resolver las cosas sin ayuda, no delegues las cosas que puedas hacer. Deja de hacer el papel de ser la / el inútil. No necesitas ser débil porque te quieran. La dependencia te vuelve inútil. La inutilidad te hace perder confianza en ti mismo.
- Ponte a prueba. Haz eso que te da miedo. Piensa que puede ser una ocasión para fortalecer tu coraje.
- No estás solo. El aislamiento es una ilusión. Todo afecta a todo. Lo que hagas con tu vida afectará a las otras personas.
- Si no tienes pareja, o te sientes solo, no te apresures a encontrar alguien con la desesperación del adicto. No te aferres a la primera opción. El deseo descontrolado asusta a los candidatos de ambos sexos. Si se te nota la inquietud y las ganas te salen por las orejas, ahuyentarás cualquier ser humano que se te acerque.
- Declárate en estado de soledad durante un año porque lo has decidido (a no ser que aparezca el amor de tu vida!).
(Del libro "Amor o
dependencia?", de Walter Riso.)
También te puede interesar:
- Dependencia emocional
- Obsesión
- Diferencia entre amor y obsesión
También te puede interesar:
- Dependencia emocional
- Obsesión
- Diferencia entre amor y obsesión
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

