El otro día tuve una conversación en el bar con mis amigas sobre la importancia del nivel cultural a la hora de escoger pareja. ¿Puede ser éste un factor crucial para decidir si una persona es candidata a formar parte de tu vida íntima o no?
¿Y si la persona en cuestión tiene un nivel intelectual más bajo que el tuyo pero, en cambio, tiene unas cualidades únicas, que pocas personas poseen, y que te encandilan? ¿Aún así has de renunciar a ella? Yo pienso que no, pero otros no opinan lo mismo.
Hay personas que quizás tengan menos estudios, pero que escuchan, son pacientes, activas y saben dialogar. Quizás les guste leer, viajar, superarse a sí mismas y, además, son tolerantes con las decisiones de los demás. Con ellas puede ser que tengas una química bestial, y que te sientas genial a su lado. ¿Y por el nivel cultural las has de rechazar?
Los estudios que uno haya hecho, además, no determinan necesariamente el cociente intelectual de una persona en cuestión. Quizás tengan estudios primarios, pero saben resolverse bien en la vida y aplican su inteligencia en aspectos menos académicos.
Mi amiga Soraya es sorprendente, ya que ha sido capaz de coordinar y controlar a todos los obreros que han pasado por el piso de su hijo para verificar que todo estuviera bien. Ella se ha encargado de visitar tiendas, consultar catálogos y comparar calidades de diferentes productos. Sabe cuántos tipos de parquets hay, calderas, armarios, etc, y es capaz de cambiarte un grifo o hacerte una instalación eléctrica. Igualmente, es un as montando viajes. Ella seguro que encuentra los mejores precios del mercado, buscando ofertas debajo de las piedras. Si quieres ir a cine por poco dinero, Soraya te encontrará las entradas seguro. ¿Alguien es capaz de decir que no tiene un nivel intelectual adecuado a pesar de que no haya pasado por el instituto o la universidad?
Además, es una excelente conversadora cuando se siente a gusto con la gente. Tampoco la he visto salirse de sus casillas y tiene la capacidad de pensar en soluciones con calma ante un problema en el que el resto estamos alterados. Recuerdo el viaje a Mallorca. Fue capaz de idear una solución para meternos a todos en un coche monovolumen con un montón de maletas. Fuimos apretados, pero todos dentro!
Soraya, deja de decir que no tienes memoria o que no retienes datos y léete este post varias veces! Vales mucho, y puedes aprender lo que sea!
Si alguno de los que lee este post se siente identificado, ya puede empezar a hacer una lista de sus cualidades!
Este blog es una colección de artículos, libros y otro material que me ha ayudado a afrontar los problemas cotidianos, ya sean de pareja, familiares o de trabajo.
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viernes, 12 de febrero de 2016
lunes, 4 de enero de 2016
Errores que cometemos al iniciar una relación
Mi amiga Marisa me envió un whatsapp desesperada, desde Cuenca. Tenía unas ganas horribles de escapar de allí y de su nuevo "amor". A mí ya me pareció demasiado pronto para irse cuatro días los dos solos, en un lugar retirado, pero bueno, era mi impresión y no tenía porqué ser cierta.
En realidad, lo que ha pasado es que sigue recordando a su anterior novio y no está preparada para iniciar una nueva relación. Ha ido demasiado deprisa, vamos. Además, le agobiaba tanta atención por parte de la nueva pareja.
Ésto me ha llevado a reflexionar. ¿En qué metemos la pata al iniciar una relación? ¿Qué debemos evitar? ¿Cuándo sabemos que estamos preparados para estar con una nueva pareja? Los siguientes consejos son de la Revista Cromos, y están redactados para mujeres, pero pienso que igualmente sirven para hombres, así que he cambiado la redacción, y también he añadido algo de mi cosecha,
1. Proyectarse a futuro. Pensar que al comenzar a salir con un nuevo ligue éste se casará, tendrá hijos, construirá su hogar.
2. Ver al nuevo ligue como el príncipe azul que solucionará toda su vida: tanto hombres como mujeres pueden sentirse agobiados cuando somos contemplados como los salvadores, lo cual pesa demasiado.
3. ¡A este lo pesco y lo agarro como sea!: Una persona acorralada se siente como un primate enjaulado. No cometas el error de quitarle todos sus espacios, nos sentimos felices cuando podemos tener nuestros momentos personales, así que permíteselos y ten también los tuyos.
4. Hacerlo público: con ésto me refiero a contarle a todos que tienes una relación, cuando apenas habéis salido unas tres veces, y publicarlo en las redes sociales, como twitter y facebook. Despacio, no a todas las personas les gusta publicar su vida personal, sólo pasado un tiempo se sentirá cómoda, repito nuevamente, hay que ir con calma.
5. Cargar emocionalmente a la nueva pareja: mostrarse desesperados por amor, necesitados de afecto, débiles, sufrir por todo lo que el otro hace o dice. Sentirnos responsables de la salud mental y emocional, es demasiada carga para apenas estar comenzando una relación. Preferimos parejas seguras, tranquilas, que saben asumir la vida.
6. Hacérselo todo muy fácil: Por el afán de gustarle al nuevo ligue, puede ser que hagamos cualquier cosa para volvernos la pareja perfecta. Tanto hombres como mujeres no queremos las cosas tan fáciles, simplemente se les quita su papel de conquista y se pierde la gracia. Ésto es más intenso con los hombres. Algunos cambian radicalmente después del primer polvo!
Demasiada obediencia no es tan sana en las relaciones y más cuando estáis comenzando. Muchas mujeres ni siquiera permiten que los hombres hagan, ya que ellas se adelantan haciéndolo todo y no permitiendo que ellos actúen. Así que se lo pongáis todo tan fácil.
Las mujeres por el contrario, van más mesuradas y a medida que ven que el hombre las conquista, se van ilusionando y se esperanzan en una relación, pero pueden volar muy rápido, caerse y darse unos golpes durísimos. Los hombres al principio quieren obtenerlo todo rápido, incluso hasta proponen irse a vivir juntos y demás, pero no es sano correr.
Mujer: déjelo con expectativas, ten los pies en la tierra, mantén tu centro, disfruta saliendo con él, pero que siga manteniendo su vida, es muy pronto para generar compromisos, éstos se darán con el tiempo. Es mejor seguir en nuestra función de seductoras mostrando la maravillosas que somos, e ir despacio.
8. Aceptar una pareja no ideal (conformarse con poco) No importa si quieres el amor más que cualquier cosa, escoge bien, muchas mujeres, con tal de no quedarse solas, están con hombres machistas, infieles, mentirosos, alcohólicos, celosos, etc. O por otro lado, hombres que no les gusta o interesa. Es momento de elegir, así que recuerda, tú tienes la opción de terminar.
9. Sexo. Los hombres quieren sexo y se sienten poderosos cuando satisfacen a la mujer. No es la mejor amante la que más posiciones hace, la mejor amante es aquella que se conecta sexualmente y disfruta realmente el momento, esto une dos cuerpos, pero también dos seres.
10. No tener amor propio. Una persona que no sabe quién es o qué quiere, no tiene identidad ni intereses fuertes y sólo comienza a vivir la vida de la pareja con quien sale, pierde toda la atracción.
Otras revistas comentan otros errores:
11- Ser un libro abierto. Éste es probablemente el peor error. Un poco de misterio es una buen manera de hacer que el interés perdure. Está bien que compartas tus sentimientos, pero no toda tu historia de inmediato. El misterio genera emoción durante la fase inicial.
12- Reproche constante de defectos y compararlo con otra relación. Éste es un error muy común de las mujeres. Si hay muchas cosas de él que te molestan y no puedes soportar, lo mejor es hablarlo o directamente tomar la decisión de distanciarte. Si no es tan así, entonces aprende a tolerar y convivir sin esperar que sea diferente.
13- Apurarse en el sexo. No hay una regla universal que diga cuándo debe comenzar la intimidad con nuestra pareja. Sin embargo, si tienes sexo antes de que llegue a conocerte puedes colocar la relación en una categoría solo física y eso puede generar que se pierda el interés.
14- Fingir. Fingir un orgasmo puede ser algo del momento para dejar contento a tu pareja y que no se sienta decepcionado. Sin embargo, puede ser realmente dañino para su relación. Y le hará creer que ciertas cosas te dan placer cuando en realidad no lo hacen. Así que evita fingir, y habla con tu pareja acerca de los gustos de ambos sin pudores.
15 - Responsabilizar a tu pareja: Creer que él tiene la obligación de solucionar tus problemas en el trabajo o que te dé los consejos precisos para equilibrar tus emociones. Uf. No hay vuelta, terminarás acabando con tu relación. Aprende que cada uno es responsable de su vida.
16- Creerse y actuar como víctima: Toda relación de pareja tiene que ver con los dos. Cincuenta y cincuenta. Tenemos que salir de la posición de víctima y tomar nuestra responsabilidad en la relación, Ambos deben asumir su 50%.
17- Obsesionarse: 'Me ha puesto un corazón nada más en el mensaje, y no dos... Eso significa que no le gusto lo suficiente'. 'En nuestra cita no me ha preguntado cuándo podemos volver a vernos... eso es que no ha disfrutado de la tarde tanto como yo'. 'No me ha dado los buenos días esta mañana al conectarse... eso es que no se despierta pensando en mí'. ¡No lo hagas! ¡Deja de pensar tanto y de darle tantas vueltas a todo!
18- Presentarlo a medio mundo: Puede que te emociones en querer presentarlo a todas tus amigos e incluso a toda tu familia. Pero trata de ir poco a poco, sin presionar. La pronta presentación formal con los padres suele asustar, así que tómate un tiempo antes de llevarlo /la a casa. Además, recién están empezando y nadie sabe lo que puede pasar.
Así que lo más importante es que tú seas feliz contigo misma, trabajes en tu autoestima y amor propio. Cuando salgas con alguien, entiende que él o ella acompaña su vida, pero no es tu vida, así que sigue adelante con tus proyectos y vida personal. Las personas más auténticas serán siempre más atractivas que las que no tienen una vida propia.
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martes, 13 de octubre de 2015
Pareja: segunda oportunidad
Es cierto que todos merecemos una segunda oportunidad, pero no una cuarta o quinta, de lo contrario se convertirá en algo enfermizo. Una relación se valora, se cuida. No desperdicies tu vida bajo la falsa premisa del “cambio”.
- Para que una segunda oportunidad en el amor funcione debe ser una decisión en conjunto de la pareja; si la segunda oportunidad se da porque uno de los dos está siendo manipulado por el otro y regresa porque no soporta más la presión de su llanto y de sus ruegos, lamento decir que este nuevo intento tarde o temprano fracasará.
- Cuando se aman, comparten los mismos valores y creen que pueden compartir su vida en armonía, dejando los rencores y reproches, es señal de que una segunda oportunidad funcionaría”, señala Nina Atwood, terapeuta y autora de Temptations of the Single Girl.
- Observa en tu pareja el deseo genuino y su convicción de cambiar. Aunque puede ser difícil, esto podría ser garantía de que su actitud y decisiones no dañen la relación.
- Tener paciencia y persistencia de que los cambios no se producen de la noche a la mañana, es todo un proceso en que vas a poner a prueba el amor y deseo de permanecer a su lado.
- Cuando decidimos apostar nuevamente a la relación, la idea de crecimiento debe ser la que reine. Si volvemos, no es para que cambie alguno de los dos, es para que juntos busquen un cambio que permita crecer a los dos como pareja. Por supuesto que todo cambio exige un compromiso, y es justamente ese desafío el que debemos tener presente, porque cuando las cosas no están claras es muy fácil repetir los errores. Regresar para que nada cambie, es saber el final de antemano. Si no estamos permeables al cambio, los problemas que anteriormente tuvieron peso en la pareja, volverán y nuevamente no los podremos superar.
- Muchas veces cuando miramos para atrás, minimizamos situaciones que en su momento nos causaron dolor, por eso debemos analizar cómo fue la relación desde toda su dimensión, no detenernos sólo en los lados positivos, sino lograr armar una visión amplia de cómo fue nuestro vínculo con la otra persona.
- “El volver” debe tomarse desde el conocimiento positivo de que nunca se regresa a lo de antes, siempre se arranca desde un nuevo punto que tiene que ser transformador para los dos.
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lunes, 2 de enero de 2012
Consejos para que la pareja funcione
No existe ninguna fórmula ni teoría universal respecto a las uniones duraderas. Pero sí existen ciertas claves que toda pareja que quiera perdurar debería respetar. ¿Las cumplís vosotros?
Casi todos los libros sobre parejas que funcionan, escritos por psicólogos y consejeros matrimoniales, acaban citando una serie de ingredientes indispensables en ellas. Te resumimos esos factores en diez claves que toda pareja debería cumplir si quiere sobrevivir al paso de los años y a la rutina.
1. Comunicación: el ingrediente estrella Comunicarse no se refiere a hablar mucho, sino a poder expresarle a nuestra pareja nuestros sentimientos, inquietudes, proyectos..., y obtener un “feedback” por su parte. Si existe una buena comunicación es fácil resolver los problemas que van surgiendo.
2. Escuchar: la otra cara de la moneda Es tan importante como ser capaces de hablar y comunicarnos. Si tú hablas sin parar pero cuando él quiere contarte algo suyo (¡aunque sea sobre fútbol!) enseguida cambias de tema, estás fallando en un punto muy importante. Y no se trata de mantenerse callado y oír lo que el otro dice, sino de escucharle y tratar de entenderle.
Tu pareja debe saber que puede contarte cualquier cosa porque tú le vas a prestar toda tu atención. Saber escucharos os ayudará a comunicaros mejor, a crear lazos especiales de complicidad entre vosotros y a saber qué quiere, qué necesita o qué preocupa al otro.
3. Ser comprensivos: antes de juzgar una situación, por muy grave o absurda que te parezca, intenta ponerte en su lugar, tratar de averiguar qué siente, cómo piensa, por que se ha comportado así. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia.
Tu pareja no puede ni debe comportarse igual que tú; enfadarte por todo lo que hace sin tratar de entenderle o intentar cambiarle es un error. Aunque debéis tener cierta afinidad, no tenéis por qué pensar igual. Entender esto os ayudará a ser mucho más comprensivos el uno con el otro, más tolerantes y justos.
4. Tolerancia: libertad bien entendida Debes ser tolerante con tu pareja siempre que su comportamiento o actitud sea honesta o no te haga daño física o emocionalmente. Este es uno de los puntos más difíciles de llevar a cabo, ya que normalmente, aunque la queramos para nosotros, nos cuesta mucho darle libertad a nuestra pareja. Cada miembro de la pareja tiene derecho a sus momentos de independencia e intimidad, a desarrollar sus proyectos, aficiones o ilusiones sin sentirse coartado por el otro.
Aunque te parezca lo contrario, controlar a tu pareja, querer estar siempre con ella o prohibirle hacer ciertas cosas simplemente por inseguridad, es lo que más puede alejarte de ella. Una pareja no supone un contrato de esclavitud sino de colaboración. La postura más generosa y beneficiosa para la relación es apoyar a la pareja de un modo constructivo en su desarrollo individual.
5. Desarrollo personal, no fusional Es muy importante entender que aunque seáis pareja seguís siendo personas independientes, con una personalidad y una vida propias. Debéis madurar y desarrollaros de forma individual para que exista un equilibrio en la pareja; ninguno debe vivir a la sombra del otro o ser totalmente dependiente de él. Por supuesto, este desarrollo debe ser paralelo a vuestro desarrollo y madurez como pareja.
Para conseguirlo es fundamental que tengáis unos objetivos comunes en la vida: casa, trabajo, hijos, viajes, vida en pareja, etc. Además, es importante que sintáis que existe entre vosotros un tipo de unión que va más allá de lo material, una conexión espiritual, una forma común de sentir la vida y la relación. Al principio el enamoramiento y la pasión proporcionan esta unión especial; después hace falta algo más. Esto os permitirá que no haya un desequilibrio entre vuestros intereses individuales y en común.
6. Tener vida social Aunque al principio sólo os apetezca estar juntos y solos, es fundamental que tengáis vida social. Pero no solo de forma individual sino como pareja. Esto significa que tengáis amistades comunes con las que podáis hacer planes. Esto también puede hacerse extensivo a la familia.
Salir y divertiros juntos os hará sentir bien y le dará una pizca de emoción a vuestra vida de pareja. La vida social también se refiere, por supuesto, a la que además tengáis cada uno por vuestra cuenta. Es importante que ambos podáis seguir disfrutando de vuestros propios amigos solos, por supuesto, de una forma honesta y sana. Para ello es fundamental tener confianza en la pareja, el siguiente punto de la lista.
7. Confianza: evita el desamor Una relación sin confianza mutua no va a ninguna parte. No una confianza ciega sino racional. Si no tenemos motivos reales o probados para desconfiar, agobiar a nuestra pareja con nuestros miedos o inseguridades la apartará de nosotros. La falta de confianza enrarece las relaciones y hace difícil la convivencia. El que es objeto de sospecha o acoso suele acabar desenamorándose porque la actitud de su pareja le impide disfrutar de las cosas más simples; para no crear situaciones incómodas acaba renunciando a muchas cosas. Pero la persona que desconfía también sufre mucho y puede pasar fácilmente del amor a la obsesión. La solución a este problema pasa por la comunicación.
8. Afecto: después de la pasión Es imprescindible para que una relación sobreviva. Las carencias afectivas suelen terminar con muchas parejas. El afecto es la demostración del amor, fundamental una vez que el enamoramiento y la pasión empiezan a decaer. Es muy importante tener siempre una actitud cariñosa hacia nuestra pareja y hacerle demostraciones de cariño pese a que llevéis mucho tiempo juntos. No sentirse queridas es una de las principales quejas de las mujeres. El cariño es algo que debe cuidarse cada día, ya que es lo que más fácilmente se pierde con el tiempo y la rutina. Conoces tanto a tu pareja que no crees que necesite tu mimos y caricias. Si no recibimos cariño debemos hacérselo saber a nuestra pareja para ver si se trata de una cuestión de descuido o existe una causa más profunda.
9. Sexo: la sal de la relación Que el sexo funcione es un gran punto a favor para que una relación dure, pero tampoco debe serlo todo. Si sólo quedáis para practicar sexo es difícil que vuestra relación llegue a algo más. Es importante que ambos disfrutéis con las relaciones sexuales y toméis la iniciativa a la hora de mantener relaciones. El sexo, como el cariño, también hay que cuidarlo, no volverse cómodos con el paso del tiempo. El cansancio, el estrés, los niños y las preocupaciones hacen estragos en la vida sexual de muchas parejas. Cuando el deseo está inhibido hay que buscarlo y propiciarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.
10. Amor: saber dar y recibir A amar también se aprende. De hecho, es un acto maduro y puede ser muy consciente. En casi todas las parejas suele haber uno que desempeña el rol de amante y otro el de amado. Es muy cómodo dejarse querer, pero no siempre es la postura que más felices nos hace dentro de una relación. Tan importante es que nuestra pareja nos diga que nos quiere, como poder decirlo nosotros. Hay personas que tiene una enorme capacidad para amar y entregarse y otras a las que les cuesta tanto que llegan a fracasar en sus relaciones aún queriendo a la otra persona.
11. Di siempre la verdad. Es común mentir para proteger los sentimientos de otra persona, ya sea para proteger nuestros sentimientos o los de nuestra pareja. Las mentiras crean una desconexión dentro de la relación, aun si la pareja nunca llega a enterarse. No decir la verdad constituye también una forma de mentir. Algunos ejemplos de cómo decir la verdad son los siguientes. "Me molesta que me tengas esperando cuando tenemos que vernos", "Me sentí realmente mal cuando te fuiste y no quisiste estar conmigo la vez que peleamos".
12.Perdona a tu pareja. El perdón es el proceso de terminar el enojo y el resentimiento hacia otra persona. Perdonar tiene el poder de hacer olvidar todas las ofensas, grandes y pequeñas y enseña paciencia, honestidad y respeto. Perdonar a otra persona es un acto de humildad, no un favor que se hace a otra persona. El perdón, además, tiene el poder de curar cualquier relación que se encuentre con problemas de confianza.
13. Cumple tu palabra. Por ejemplo, si dices que vas a ver a tu pareja al medio día para almorzar, llega a tiempo o llama si vas a retrasarte. Si quedas de acuerdo en tener una relación monógama, mantén tu palabra y di la verdad acerca de tus sentimientos hacia otra persona antes de actuar. Mantener tu palabra muestra respeto por ti y por tu pareja. Además, envía un mensaje de confianza y seguridad.
14. Sé responsable. Aquí hay una nueva definición: responsable significa que tienes la habilidad de responder. No significa que eres la persona a la que se culpará. Si has estado irritable con tu pareja, acéptalo. Luego, busca la forma de no serlo la siguiente vez. Si no te encuentras a gusto en tu relación, investiga cuál es la diferencia de esta relación con las anteriores y cómo puedes crear una mejor relación en vez de intentar cambiar a tu pareja.
15. Quiérete y quiere a tu pareja. En medio de una pelea, puede ser muy difícil encontrar algo que apreciar en nuestra pareja. Comienza a apreciar a tu pareja cuando el estrés se encuentre bajo. De esa forma, cuando necesites hacerlo en un momento de estrés, será mucho más sencillo. Otra definición de aprecio es ser "sensitivamente alerta" de modo que no tengas que adornar las cosas. Dile a tu pareja que la amas y que no quieres discutir, pero que sí quieres hablar y hacer que las cosas vayan mejor.
16. Revisa tus objetivos. Asegúrate de no intentar que tu pareja llene cada necesidad en tu vida. Una persona puede serlo todo para ti. Todos necesitamos amor, intimidad, afecto, cariño, pero una sola persona no puede darte todo eso. Necesitas obtener parte de ese cariño de tus amigos, de tu familia, pero primeramente, ámate como eres. Si intentas cambiar la forma o la personalidad de una persona, lo único que obtendrás será problemas. La esencia de la persona no cambia pero sí puede cambiar su forma de actuar por amor y consideración a las necesidades del otro, siempre y cuando ese otro diga abiertamente qué cambios quisiera en su pareja.
17. Habla y escucha diferentes puntos de vista. Puedes escoger entre tener la razón y tener una relación saludable. No puedes tener ambas. La mayor parte de la gente discute para tener la razón y dicen: "Si me amas, entonces... ". Si tu interés es tener la razón en vez de revisar las opciones con la cabeza fría, lo más seguro es que no tienes ni tendrás una relación saludable. Tener una relación saludable significa que tu experiencia y la de tu pareja deben trabajar juntas para obtener un mejor resultado. Comparte tus miedos y deseos con tu pareja para poder llegar a un acuerdo y que ambos se beneficien de la experiencia del otro.
(Fuente)
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