lunes, 2 de enero de 2012

Perdonar cuando te hieren





Ser perdonados es algo que nos reconforta el espíritu y nos llena de alegría.  Aunque sabemos que no le podemos caer bien al 100 % de las personas, sentir el rencor o resentimiento de una persona que apreciamos nos vuelves infelices. Entonces es el momento de ver lo que ha pasado en la relación, y pedir disculpas si creemos que nos hemos pasado con esa persona. Y si acabamos con un abrazo y unos besos, mejor.

Perdonar nos cuesta más, pero a la larga nos va a beneficiar. Tener energía negativa acumulada nos vuelve infelices. Cuando alguien no actúa como nosotros hubiésemos deseado, nos cargamos de rabia y podemos perder incluso las maneras, llegando a los gritos y a las descalificaciones.   Por mucho que nos enfademos, cada uno es como es, y si alguien ha tomado una decisión que no nos gusta, hemos de aceptarla finalmente y cambiar la relación con esa persona si es necesario. Si él o ella ha decidido acabar la relación contigo porque ve en tu comportamiento errores imperdonables, y según tu punto de vista no es así, entonces tendrás un problema si continúas insistiendo en convencerle de lo contrario. Pasa página, perdona, míralo de otra manera, quítalo de la lista de tus prioridades. Reserva tu amor y atención a personas que te correspondan.

Tomar distancia emocional, sobre todo, es lo más sensato si han decidido que no quieren ser nuestra pareja sentimental. Deja de atormentarte. Es su decisión, no la tuya. Seguro que habrá otra persona por ahí que tendrá una energía que conectará con la tuya. Quizás no existe la media naranja, pero sí que existen definitivamente personas con las que nos es mucho más fácil entendernos, a muchos niveles, ya sea amigos, parejas sentimentales, jefes o compañeros de trabajo.

Otras veces quizás decidas que ya está bien de perdonar, que te han herido demasiado. Aquí ya hemos de tomar distancia emocional y física, cortar la relación. Sin embargo, guardar resentimiento hacia esa persona es perjudicial para tu bienestar. Él o ella ya no está en tu vida. En su momento te aportó cosas, positivas y negativas. En cualquier caso, piensa que cualquier relación que tengamos es una oportunidad para aprender y mejorarnos a nosotros mismos y nuestras relaciones futuras.

Puede llegar el caso extremo de que la persona, amigo, pareja, conocido, colega de trabajo, haya tenido un comportamiento tan denigrante hacia ti, que prefieras eliminarlos de tu vida o limitar un interacción con ella a los saludos de cortesía si es que los ves cada día, como compañeros de trabajo.

Por último, si sientes que tienes que estar perdonando a menudo a diferentes personas, quizás tengas que replantearte si el problema no lo tienes tú. Quizás eres demasiado exigente? Te enfadas fácilmente? Eres demasiado perfeccionista? Tienes baja tolerancia a la frustración? Piensa sobre esto.

VEAMOS QUÉ CIRCULA POR INTERNET SOBRE EL TEMA DEL PERDÓN:


  • Perdona a tu pareja. El perdón es el proceso de terminar el enojo y el resentimiento hacia otra persona. Perdonar tiene el poder de hacer olvidar todas las ofensas, grandes y pequeñas y enseña paciencia, honestidad y respeto. Perdonar a otra persona es un acto de humildad, no un favor que se hace a otra persona. El perdón, además, tiene el poder de curar cualquier relación que se encuentre con problemas de confianza.

  • Lo peor de todo en una pareja es que ambos estén resentidos, ya que muchas veces utilizan la siguiente frase: te perdono, pero no se me olvida, es un sofisma. Porque si perdonas, debes de olvidar. Y si no olvidas, es que no has perdonado. (leer artículo)

  • Perdonar no viene automáticamente con el "olvidar" . Si usted acaba de olvidar todos los males usted es un masoquista. Los errores accidentales pueden ser y hay que olvidarlos. Pero aquellos que se hacen por malicia o negligencia no pueden ser olvidados o de lo contrario sólo seguirá perjudicado, y eso no es aceptable.

  • El perdonar a alguien, lo que realmente significa es que usted no busca venganza. (leer artículo)
  • Recuerde que el perdón es importante, para la salud no solo mental sinó también física. Pero recuerde que no puede permitir que los demás sigan abusando de usted.
  • Dar y pedir perdón es algo que debe hacerse de corazón, o no hacerse. Pero si no se hace, la relación se encamina al desastre.(leer artículo)
Muchas personas temen que al perdonar le van a dar a la otra persona el poder de seguirlas ofendiendo, o que se van a rebajar o humillar. Sin embargo, es importante saber que:
  • Perdonar no es aceptar lo inaceptable ni justificar males como maltratos, abusos, faltas de solidaridad o infidelidades. Tampoco es hacer como si no hubiera pasado nada. Eso sería forzarnos o ignorar la realidad y a acumular resentimientos. Igualmente, perdonar no es tratar de olvidar lo que me han hecho, pues siempre es bueno aprender de lo vivido. 
Acumulas resentimientos y tu espíritu experimenta depresión? No ser franco con tu pareja, es la chispa que hará estallar tu relación. 

Quizás pierdas a un amigo... o al amor de tu vida. Hablar a tiempo te ahorrará muchos sinsabores.

Cuando en una relación tu pareja te ofende y no se lo dices, lo vas acumulando. Tu cargamento de rencores y resentimientos lo cargas a tus espaldas... ¡Eres un tonto! 

Llega tarde a la hora a la que tú la citaste, estás que hierves como olla express por dentro

"¿Qué ha creído?" y cuando te pregunta "¿estás enojado(a) mi amor?" y tu le respondes con un coraje mal disimulado "no mi amor, no te preocupes..." Te estás cargando de resentimiento!

No te guardes nada. Dile a tu novio(a) lo que sientes y no te gusta. Hazlo con tacto pero con claridad ¡Tira tu resentimiento!

Que no haya ningún lugar en el que tu guardes rencores. Siempre exprésale a tu pareja lo que sientes.  Al fin y al cabo un noviazgo se basa en una relación de armonía y comprensión mutuas.

Y si tu amor no te escucha ni acepta lo que le dices, no puede ser tu pareja duradera y es mejor que lo sepas a tiempo.

¿Por qué perdonar?

  • Porque mientras con el odio y el rencor quedamos atados al mal que nos han hecho y estancamos la relación concentrándonos sólo en el error y el dolor que una determinada acción nos causó, el perdón nos da la oportunidad de ver la falta como un error real pero sin la carga emocional que nos daña. Entonces, además de recuperar la paz, recobramos la lucidez para evaluar el daño en su dimensión real y tomar las medidas necesarias frente a la relación.
  • Porque soy yo mismo(a) quien es responsable de producir la rabia o el odio y de aferrarme a ellos. La rabia, es una forma de satisfacer mi ego igualmente herido.
  • Porque mi pareja, es mucho más que su error. Sin querer justificar su falta, es claro que detrás de su acción hay un “niño o niña herido (a)” por los condicionamientos de su pasado, pidiéndonos, a través de su rabia, violencia o agresión, que lo auxiliemos, lo amemos, lo respetemos”.
  • Porque amar a la pareja supone aceptar que es limitado y renunciar a mis expectativas a cambio de su realidad y buena voluntad de hacer lo mejor posible.

Diferencia entre perdón y reconciliación

Mientras el perdón es una decisión de cada persona, al interior de su propio corazón, la reconciliación supone la recuperación de la relación entre los dos. Lo ideal es por tanto que, una vez me libere de la rabia y renuncie a identificar a mi cónyuge con el error que cometió, nos dispongamos juntos a analizar el daño y buscar, en la medida de lo posible, una reparación.

Dicha reparación supone que el ofensor reconozca su error, valore el efecto de lo que causó y pida perdón. El ofendido debe entonces igualmente aceptar las disculpas y ofrecer su perdón como la base para iniciar de nuevo una relación, sin rabia ni rencores, pero sabiendo que hay algo por mejorar.

Mientras exista por tanto la voluntad de cambiar y la sensibilidad para aceptar las propias limitaciones y lo que ellas pueden causar, el perdón y la reconciliación serán casi siempre posibles. Así la pareja se convierte en la escuela de amor donde cada persona debe encontrar un espacio donde es amada y aceptada. 

Esta oferta de perdón y reconciliación, no debe sin embargo ser forzada con manipulaciones como “si me amas realmente debes…”; tampoco con presiones como: “yo he hecho mucho por ti, por tanto tu….”. No. La oferta del perdón debe ser gratis, y la reconciliación un acto que los dos ofrecen y se comprometen de manera igualmente gratuita a realizar, por que nace del deseo de seguir amando y del dolor de haber herido al otro, sin pretenderlo o sin saberlo.

Hay sin embargo realidades que, si bien podemos perdonar, rompieron totalmente la confianza o demostraron que definitivamente la otra persona no está en condiciones de vivir en pareja. En tales circunstancias la reconciliación no es aconsejable. Tal es el caso de personas con vicios, depravaciones o deformaciones serias de su personalidad o conducta que pueden seguir dañando a la pareja y los hijos, y frente a los cuales el cónyuge está en el derecho de protegerse mediante la separación.

Cómo perdonar a alguien cuando te hiere

Paso 1:
Piensa en ello. Inmediatamente después de sentirte lastimado por alguien seguramente estarás enojado. Tómate un tiempo y trata de calmarte. Piensa en lo ocurrido pero no dejes que eso domine tu vida. Trata de pensarlo objetivamente y comprende que todos cometemos errores.

Paso 2:
Reflexiona. Asegúrate de que el momento en que estás pensando sea tranquilo. No hagas nada precipitado; más tarde te arrepentirás. Al principio parece que el enojo nunca se irá pero luego de unos pocos días irá menguando. Aún así, comprende que a veces regresa.

Paso 3:
Comprende. Debes saber que todo dolor eventualmente se desvanece. Suena imposible cuando acabas de ser lastimado pero es la verdad. El tiempo es realmente la única cura y al menos aceptar esta verdad puede ayudarte un poco.

Paso 4:
Admítelo. No puedes ignorar cuando alguien te lastima, y fingir que no estás lastimado sólo empeora las cosas. Hazle frente e incluso revuélcate en el dolor por unos segundos. Escucha música triste y por unos días llora y siente pena de ti mismo.

Paso 5:
Hazlo a un lado. Tras estar deprimido y triste por unos días, debes decirte a ti mismo que tu vida continúa. Convéncete de esa realidad y rodéate de buena compañía. Irás sintiéndote mejor en poco tiempo.

Paso 6:
Perdona. Una vez que te sientas mejor con el mundo en general podrás dar el último paso: continuar con tu vida y perdonar a esa persona que te hirió. Hazle saber que le has perdonado, a través de algún medio sencillo como un mensaje de texto o un correo electrónico. No necesitas ser muy elocuente ni haber cambiado totalmente aún. El perdón no es total hasta que puedas realmente olvidar también. Olvidar algo lleva tiempo. No hay otra forma de lograrlo. Tomará meses o incluso años. Si esa persona que te hirió está realmente arrepentida de lo que hizo y es consciente del daño que te causó, será comprensiva y esperará sin problema.

Perdonar nos libera del rencor

 ¿Por qué las relaciones humanas son tan conflictivas? Porque todos somos diferentes. Tenemos distintas formas de ser, de pensar y de expresar nuestros sentimientos. Todos tenemos necesidades, expectativas y deseos que, en ocasiones, pueden chocar con los de los demás. Y eso supone una fuente inagotable de malentendidos, que muchas veces se convierten en conflictos. De ahí que no sea difícil ver a nuestro alrededor hermanos que no se hablan, parejas que terminan entre violentas recriminaciones o amigos que han dejado de serlo. Sin embargo, está en nuestras manos prevenir estas situaciones, que suelen tener el rencor como denominador común.

¿Cómo podemos liberarnos del rencor?

Mediante el perdón. No el perdón estético, que afirma “yo perdono pero no olvido”: para disolver el rencor es necesario un perdón sentido, sincero y auténtico. El perdón va de la mano de la comprensión. De ahí la importancia de empatizar con la persona que ha causado la ofensa. Si logramos ponernos en el lugar del otro y entender cómo vive y siente, seremos capaces de dar un nuevo significado a las palabras o acciones que tanto nos afectaron. Probablemente, nos daremos cuenta de que esa persona simplemente no lo supo hacer mejor. Cuando comprendemos que nuestro particular “agresor” no actuó de ese modo por maldad, sino a causa de su ignorancia o su inconsciencia, podemos dejar caer el peso de la ofensa.

 ¿En qué consiste el perdón?
Consiste en liberar una cuenta pendiente, una deuda que se ha generado entre nosotros y nuestro ofensor. Cuando perdonamos, nos liberamos del rencor acumulado y dejamos que cicatricen nuestras heridas. No en vano, la raíz griega de “perdón” significa “cambiar y alterar”. De ahí que perdonar sea una oportunidad de limpiar nuestro presente, aunque la ofensa que arrastramos haya afectado nuestro pasado. Para perdonar no necesitamos estar ante nuestro agresor, es una decisión interna que nace de la comprensión y la consciencia. En última instancia, perdonar significa darnos la oportunidad de avanzar y evolucionar.

Relaciones: etapas del duelo


El duelo de la ruptura amorosa, Miguel Ángel Núñez

Negación

Es el primer momento, se manifiesta por la incapacidad de aceptar la realidad. La persona idea la manera de evadir lo que está ocurriendo.

En el caso de los enamoramientos, se produce una negación cuando se pretende señalar que la pareja simplemente está en un mal momento y ya se le va a pasar.

Algunos, incluso se niegan a informar a sus amigos, parientes e incluso hijos, cuando los hay en la relación, con la esperanza de que todo sea sólo un mal sueño.

Enojo

En esta etapa afloran sentimientos profundos de rabia, enojo, ira, odio y envidia. Son emociones irracionales y en muchos casos incontrolables.

Regateo
En estos instantes, las personas suelen hacer locuras como rogar, humillarse, acudir de manera intempestiva donde su ex para llorar y solicitar una nueva oportunidad, señales que, de una forma u otra, marcan su desesperación.

Depresión
Cuando se adquiere conciencia de la situación, devienen sentimientos encontrados, depresión, culpa, ansiedad, vergüenza, tristeza o melancolía.

Cuando lo que ocurre dura más de la cuenta, se está ante la presencia de un duelo patológico y es fundamental la intervención de algún profesional de la salud psicológica, puesto que la persona puede, en este momento, tomar decisiones nefastas para su desarrollo mental.

Reorganización y aceptación

Es el momento del ordenamiento de la vida en otro contexto. Cuando se acepta lo inevitable. En ocasiones existe aun dolor, pero este no destruye.

Cuando las personas no son capaces de llegar a esta etapa, entonces su duelo se convierte en patológico y se enquista de tal manera que termina por afectar otros aspectos de la existencia.


Consideraciones sobre la superación

Una persona normal tiene que vivir un duelo ante la pérdida de una relación amorosa. Si no se enfrenta de manera adecuada, se pueden generar otros procesos psicológicos que pueden llevar al individuo a la toma de decisiones erróneas, que compliquen más su dolor.

Un duelo normal dura entre seis meses y dos años, dependiendo de las características de la personalidad, del apoyo familiar o de amistad recibido, y la orientación de un profesional, cuando sea necesario.


Algunos consideraciones importantes que se deben tomar en la etapa del duelo son:

Cortar la relación. Parece una paradoja, pero muchas parejas que terminan su relación, en la práctica no lo hacen. Se siguen viendo, conversan, se llaman y participan en actividades comunes. Eso no ayuda para el duelo. Cortar es cortar. Definitivamente, y no de a poco. De otra forma no se avanza. Eso incluye, además, no guardar recuerdos ni otros elementos que puedan atarlo afectivamente a la persona que ya no está. 

No iniciar otra relación. Ese dicho popular que dice que "un clavo saca a otro clavo", no sólo resulta fantasioso sino que, además, es dañino. Una persona en duelo no puede tomar decisiones afectivas de manera adecuada. Lo que ha vivido y está sintiendo, son malos consejeros en ese momento. 

Reorientar la vida. Muchas personas, cuando se enamoran, focalizan su vida en torno a intereses y relaciones de su pareja. Es preciso organizar la vida de otro modo, eso incluye nuevas amistades, actividades y estilos de vida. De otro modo, se queda estancado en la relación anterior.

La realidad de la vida

Es un hecho indiscutible que todas las personas tendrán que vivir algún duelo amoroso en algún momento de su vida. Negarlo es absurdo. Hay que aprender a vivir de una manera distinta, reorientando la existencia y viviendo el duelo en todas sus etapas.


Ruptura de la pareja

Tras la separación no hay que caer en la tentación de buscar otra pareja de recambio inmediatamente hay que dejar un periodo de tiempo que será en cada uno según su capacidad de superación. Lo más conveniente es buscar apoyos y abrirse al exterior en lugar de encerrarnos en nuestro dolor.

Cuando estamos en este proceso cualquier hecho aislado nos lleva a interpretar que todavía hay amor en la otra persona hacia nosotros. Cualquier indicio de contacto se interpreta como que es un acercamiento de la pareja y que la posibilidad de una vuelta es posible, pero hay que ser realistas y tener claro que cualquier mención de contacto puede estar generado por muchas cosas, distintas, que nada tiene que ver con el amor: nostalgia, sentimientos de culpa...Una mirada puede ser signo de atracción, de seducción...pero no significa, necesariamente, que se vaya a producir un acercamiento afectivo.


A la hora de superar una ruptura hay que seguir unas pautas:

Recordar que la ruptura en la relación de pareja no es un fracaso personal sino que es cosa de dos.
Busca relacionarte y rodéate de familiares, amigos......No te dejes vencer por la soledad. Ésta lo que hace es que te quedes en casa rumiando (pensamientos repetitivos y negativos), te puede llevar a la depresión. A sentir el futuro con incertidumbre y miedo (Ansiedad) 

Tienes que permitirte sentirte mal, durante un tiempo, sentir tristeza es de lo más normal. Intenta superar tus sentimientos actuales y te será más fácil de volver a experimentar el amor en un futuro. 

Es primordial que rompas, definitivamente, con tu anterior pareja. Cuando se rompe totalmente con ella se superará mejor la ruptura. El mantener contacto con la expareja, se tiene la ilusión de que puede haber una vuelta a la relación. Muchas personas tienen la firme creencia de que cuando se rompe la relación se puede ser amigo de la persona a la cual todavía amamos, es un engaño y puede convertirse en una tortura continua. Cuando se pretende ser el amigo de un ex nos podemos encontrar con que de la noche a la mañana hemos pasado de ser protagonistas de su historia a ser el confidente de sus intimidades afectivas, sexuales, etc. Por lo que ver a la otra persona con su nueva pareja, escuchar sus intimidades... cuando nuestros pensamientos y nuestro objetivo es recuperarlo en silencio, sufriendo....se toma la decisión, más tarde que pronto, de no saber nada de la otra parte.

Hay que trabajar la autoestima. Una vez reestablecida ésta, analiza que es lo que pasó para que la relación no funcionará. El objetivo es no cometer, en el futuro, los mismos errores. No pienses que no vas a gustar a nadie más, estos pensamientos denotan una baja autoestima. 

No dejes que la tristeza se instaure en tu vida, al menor síntoma de tristeza busca distracciones como: un paseo con amigos, una cena, ver una película, música, ejercicio.....No te quedes en casa con tus pensamientos repetitivos y negativos. 

No permitas que el miedo se apodere de ti a la hora de iniciar una nueva relación, si te dejas dominar por el miedo, por la inseguridad, te bloquearás y te impedirá iniciar otra.

Hay que tener en cuenta que cuando creemos y sentimos que hemos encontrado a la pareja que compartirá nuestra vida, tenemos el firme deseo de que esta relación perdure en el tiempo, pero no siempre es así. Hay que tener presente que las crisis sentimentales serán nuestro equipaje a lo largo de toda nuestra vida.

La ruptura de una relación y el despecho. Cepvi.com
Psicología, Medicina, Salud y Terapias alternativas

Deja que tus emociones fluyan, acéptalas, son propias del duelo. La rabia, la cólera, la tristeza, el desconcierto, la impotencia, son emociones naturales que así como aparecen también se agotan y desaparecen. Todos la sufrimos. Son parte de nuestro dolor. Si te opones a ellas van a aparecer con más intensidad y el dolor será más agudo, no lo podrás soportar y enfermarás.

No des paso a la ira, si estás muy cargado de rabia, de rencor, golpea un colchón o un cojín, un muñeco, grita, insulta con todas tus fuerzas, siempre y cuando estés a solas y no lo hagas para herir o agredir a alguien. No tienes derecho a hacerlo.

La violencia, la manipulación, el querer imponer una situación o dirigir tu rencor, tu hostilidad hacia otras personas inocentes, crea problemas, causa tristeza y dolor en quien no lo merece. Terminas solo, frustrado, con un dolor más intenso, más insoportable … la tristeza y la cólera permanecerán sin superarse y la culpa se incrementará por tu actuación.


Comparte tu dolor con libertad y amor. Pon tu confianza en familiares, en amigos de confianza, en personas que te escuchen, te comprendan y te apoyen. Disimular nuestro dolor no es bueno. No permite la comunicación con otros que nos pueden acompañar y aliviar nuestro dolor.


Revive la experiencia de la ruptura, de la separación, de tu despecho, esto facilitará tu recuperación. Duelo que no se habla es duelo que no cicatriza. Busca a la gente, no esperes que ellos te busquen a ti. Recobra o crea un círculo social y mantente ocupado en actividades que requieran esfuerzo físico.


Para facilitar el proceso de duelo, no busques a tu ex pareja, rompe contacto con ella, al menos por un tiempo. No dejes que los demás te vengan con comentarios o chismes.

Busca tu bienestar físico y psicológico: esfuérzate por dormir bien, comer y trabajar bien; mantener relaciones sociales saludables, dominar o retomar alguna actividad o tarea que te haga sentir útil y bien , dale sentido y pertenencia a tu vida, mantén el control de tu propio destino, siente satisfacción de ti mismo y de tu propia existencia.

No dudes en buscar ayuda profesional si crees que no puedes manejar la situación o lo necesitas. En la terapia se brinda ayuda solidaria para lograr una mejor comprensión y aceptación de nosotros mismos y cambiar nuestras actitudes hacia nosotros, hacia los demás y hacia el mundo en general.

Después de la separación

Es posible que después de una separación una persona tenga insomnio, no sea capaz de concentrarse en su trabajo, sienta culpa, piense que no vale la pena volver a intentar nuevamente otra relación, pueda culpar al otro, tenga periodos de angustia y depresión, sienta la necesidad de estar solo o posiblemente de platicar con alguien, sienta un gran enojo hacia sí mismo o hacia la persona que se fue. Podría sentir algunos de estos síntomas o tenerlos en el peor de los pronósticos todos ellos juntos y más.

Decir adiós a un amor deja una estela de sufrimiento. Pero difícil golpe se puede superar (Mente Sana),


Evitar pasar muchas horas pensando en el tema, hacer varias actividades para mantenerse ocupado, mantener el contacto con las amistades, y tratar de no hablar del asunto, con ello, poco a poco se irá pasando el dolor.

La ruptura, una forma de duelo (Portal de Salud Mental)

CONSEJOS A SEGUIR PARA SUPERARLA. CONSEJOS A SEGUIR EN ESTAS ETAPAS


1.- No te aísles y busca apoyos externos. La familia será un excelente punto de apoyo.  Sal de fiesta y atiende tus compromisos familiares.

2.-No te sientas ni te hagas una víctima. Es muy fácil, en esta situación, intentan ir de víctima, ya que te sientes persona desvalida y el centro de todas las miradas.

3.- Busca nuevas personas para iniciar nuevas relaciones.


Como ves se trata de sustituir unos sentimientos negativos por otros positivos. Los negativos son:
  • Tus sentimientos infundados de culpa, lo cual que hace sentir responsable de la situación y de la relación que se rompe.
  • La ira y el resentimiento que habrás acumulado. son comprensibles y lógicas pero no debes mantener .
  • El dolor sin resolver
  • Que te hace recordar una y otra vez lo que "debí haber dicho o hecho y no lo hice o no lo dije ".
  • El aislamiento. Inefectivo refugio para tu miedo porque no facilita conseguir la independencia.
  • o el miedo que mantiene la dependencia emocional.
Por TANTO hay que contrarrestar las actitudes anteriores con estas otra cinco: CINCO ACTITUDES QUE AYUDAN A SUPERAR UNA RUPTURA


1. Busca ayuda y apoyos, Ayuda profesional o apoyos en familia, amigos…
2. Renuévate. Cambia de aspecto, renueva todo lo que te pueda traer recuerdos negativos. Vístete de colores, sustituye lo oscuro por lo brillante.
3. Haz ejercicio, mantente activo, retoma tu vida social.
4. Piensa en positivo La etapa que acaba de finalizar ha sido mala, pero la vida es muy larga. Ponte objetivos a conseguir para la superación de esta situación.
5. Y deja que el tiempo vaya pasando. De otra manera relatado lo mismo: cinco cosas que te ayudarán a desengancharte.
6. Haz una lista de “deberes de casa” que te obligues a realizar para acabar con tu dependencia, entre ellas debe estar el cambiar de aspecto (si es el caso) sustituyendo todo vestido negro pro otro de colores.


Cualquier cosa que consiga hacer de esa lista merecerá un premio, que signifique que tienes de ti un concepto nuevo más alto y que valoras tu decisión. Comienza una nueva vida social que te ponga en contacto con un nuevo círculo de compañeros de ambos sexos, puede consistir en iniciar nuevas actividades sociales, deportivas o culturales, que amplíen tus oportunidades de contactar con otras gentes y desarrollar tus aficiones no desarrolladas.

Olvídate, ponte como obligación olvidarte, de tu antigua pareja que no ha sido para ti ocasión sino de sufrimiento y no cedas a sus pretensiones de volver y menos de practicar el sexo con ella.

Volvamos a repasar el Plan de trabajo.


1- BUSCA AYUDA
2- HAZ QUE LA RECUPERACIÓN DE TU DEPENDENCIA AFECTIVA SEA LO MÁS IMPORTANTE
3- DESARROLLA O FORTALECE TU PERSONALIDAD.
4- NO TE ENGANCHES
5-ENFRENTA CON CORAJE TUS PROPIOS PROBLEMAS.
6- IDENTIFICA LOS CAMBIOS QUE ESTAS COMO PERSONA EN DISPOSICIÓN A DAR EN TU VIDA
7-ELEVA TU AUTOESTIMA Y PIENSA EN TI.
8- COMPARTE CON OTRAS PERSONAS LO QUE HAS EXPERIMENTADO y APRENDIDO


Para finalizar no acudas al sexo del primero que te lo ofrezca o con el que esté en tu mano: sexo y compañía pueden hacer que te sientas mejor pero sino es una relación fundamentada el efecto rebote empeorará tus síntomas.


Enlaces relacionados:

Cómo desenamorarse
Dependencia emocional
Obsesión
¿Amor o dependencia?

Ruptura ¿Que hago ahora?


No trates de convencer a tu pareja que está equivocada

Cuando los días y las semanas pasen después de la ruptura, no trates de discutir con tu pareja por teléfono ni de convencerla que cambie de manera de pensar. Si tu pareja hizo una decision irrevocable, discutir no va a funcionar. Tienes que aceptar la decisión y darle su espacio sin experimentar temor alguno. Ya de todas maneras la perdiste, al querer que vuelva contigo solo lograrás alejarla más.

No haces nada con humillarte y llorar

Si tu no te respetas a ti mismo(a) tu pareja no te va a respetar. Todo lo contrario te denigrarás ante sus ojos y te verá como una persona débil, con poca autoestima y necesitada de afecto y esas debilidades pondrán un abismo entre los dos.

Darle celos no funcionará

No trates de darle celos a tu pareja saliendo con sus amigas o con sus amigos. El ponerlo(a) celosa no trabaja generalmente porque te puede “salir el tiro por la culata”. Si tu pareja todavía te ama lo único que lograrás es ponerlo(a) furioso(a). Sin embargo, lo que si puedes hacer es ser amigable y sociable con los amigos de ambos pero sin salir en citas amorosas con ninguno de ellos. Si sales con uno de sus amigos o sus amigas lo que conseguirás es darle a entender a tu pareja que él o ella no te interesa y que por eso estás buscando otras opciones entre el círculo de los amigos mutuos.


Entre otras cosas, dice lo siguiente: Cuando vivimos relaciones tóxicas siempre somos los últimos en darnos por enterados. Creemos que la relación depende solamente de nosotros, que todo lo que nos ocurre es culpa nuestra y tenemos miedo a cómo reaccionará el otro. Actuamos en contra de lo que queremos o creemos sin motivo alguno, estamos convencidos que debemos sacrificarnos para que nuestra relación no termine. Tenemos miedo de quedarnos solos porque algo terrible puede suceder si perdemos a quien amamos.


Antes de nada, es sumamente importante que reconozcas una cosa: la relación ya se terminó y ahora estás por tu cuenta. Sí, estás en solitario tratando de reconstruir tu vida, haciendo de nuevo el esquema de tus actividades, retomando viejas amistades y quebrándote la cabeza para saber qué hacer con tanto tiempo libre.


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Cómo saber si te está mintiendo



PSICOLOGIA Y AUTOAYUDA 
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Las siguientes técnicas para saber si alguien te miente son frecuentemente usadas por la policía, te permitirán saber cuando alguien te esta diciendo la verdad o esta mintiendo y evitarán que caigas en  fraudes, timos u otras situaciones

¿Como saber si te mienten?
No sólo el cuerpo muestra señales de una mentira sino también nuestro rostro. Si querés aprender a identificar a las personas que no te están diciendo la verdad, sigue leyendo …

 *La expresión corporal es limitada y rígida, con pocos movimientos de brazos y manos. Los movimientos tratan de realizarse en el menor espacio y muy cerca del cuerpo.

* Evadirá el contacto visual. Cualquiera que no diga la verdad tratará de no mirarte a los ojos.    Generalmente, mirarán hacia su derecha.
 Si bien el desvío de la mirada es un claro indicador de que una persona miente, algunos mentirosossaben engañar sin desviar la vista, de manera que una mirada directa no es garantía de quenos esté diciendo la verdad. Sin embargo, la mentira suele ocasionar un aumento de la frecuencia del parpadeo y / o la dilatación de las pupilas.

* Se tocará la cara con frecuencia. El rostro, la garganta y la boca son los lugares más comunes.
La forma de hablar –también- cambiará. Se tocará o rascará la nariz o detrás de las orejas. El cuerpo, sus actitudes, sus movimientos y el mensaje importará para detectarlos. No sólo tenéis que interpretar lo que dice sino cómo lo dice.

* La duración de los gestos y emociones son anormales. La expresión de una emoción se da de forma tardía, dura más de lo natural y se detiene súbitamente. Por ejemplo, si una persona se ríe de un chiste que contaste y su risa se corta súbitamente, probablemente no le haya causado demasiada gracia.

Las expresiones verdaderas, afirma Ekman no permanecen mas de 10 segundos en la cara :de manera que si una expresión se extiende por mas tiempo es seguramente falsa. 

* La ejecución de los gestos no está coordinada con las palabras. Por ejemplo: Cuando alguien te dice “¡Que lindo/a eres!” mientras le das un regalo, y sonríe tiempo después, en vez de sonreír al momento, es que en realidad no le agradas tanto. Mientras alguien dice “te amo” se le arruga la frente.Si una persona dice algo con supuesto enojo y las señales del enojo aparecen después de lo que dijo, estaba fingiendo su ira, ya que las expresiones genuinas acompañan a las palabras. 

* Sus gestos y sus expresiones tampoco concuerdan. Si una persona te dice que te quiere pero está mostrando una cara de indiferencia, es obvio que lo que esta diciendo no es coincide con lo que realmente siente.

* Las emociones de todo tipo, desde felicidad y sorpresa hasta tristeza y enojo, solamente se expresan limitadamente a través de su boca en vez de toda la cara. Por ejemplo, alguien que sonríe con naturalidad este gesto implicará todo su rostro. Incluirá movimientos en su mandíbula, mejillas y ojos.  En una sonrisa real los ojos y los lados de la boca se arrugan un poco.

Usualmente, la mayoría de las personas, a no ser que estén acostumbrados a mentir toman posturas diferentes cuando esconden la verdad.

* Si alguien sabe que es culpable de haber mentido toma una postura defensiva. Alguien “inocente” cuestionará tus sospechas y tratará de averiguar el por qué de tus dudas (postura ofensiva), mientras que un mentiroso simplemente dirá que no a todo con pocas palabras y explicaciones.

* El mentiroso se sentirá incómodo al encarar a la persona que lo cuestiona y, por ese motivo, no te mirará a los ojos o mirará hacia otro lado.

* También existe la posibilidad de que ponga –inconscientemente- objetos (libros, floreros, etc) entre él y la persona a quien le mintió.

* Tratará de cambiar el tema súbitamente con humor o sarcasmo. Y si lo logra, de repente, parecerá más tranquilo y volverá a la espontaneidad que lo caracteriza.

Como se dijo anteriormente, el lenguaje del cuerpo es importantísimo para poder reconocer si una persona te está mintiendo o te está diciendo la verdad.

* Alguien que miente usualmente intenta no “mentir” evitando hacer declaraciones directas (formulan respuestas rebuscadas en vez de hacer una declaración directa).

* Existe una tendencia a usar tus propias palabras para responder una pregunta. Por ejemplo, si vos le preguntas: “¿Fuiste a bailar el sábado?”, alguien que te está mintiendo te responderá de esta manera: “No, no fui a bailar el sábado”.

* Tratará de convencerte más de lo necesario. Si alguien tiene sentimiento de culpa va a hablar más allá de lo habitual, ya que no se sienten cómodos con los silencios y las pausas.

* Un mentiroso habla mas de lo normal, añadiendo detalles innecesarios para convencerte, se sienten incómodos si hay pausas en la conversación.

* Hablará de forma monótona. Usualmente, si alguien cuenta un suceso verdadero lo dice enfatizando las palabras. Alguien que no dice la verdad le dará la misma importancia a todo lo que está diciendo.

* Va a usar una manera de hablar forzada y sofisticada. Palabras largas, gramática sumamente correcta y versiones largas de palabras o frases que, en realidad, serían cortas.

Un pequeño último truco

Si crees que alguien te miente, cámbiale el tema de la conversación, un mentiroso se sentirá mucho mas cómodo, mientras que alguien inocente se sorprenderá y pedirá que vuelvan al mismo tema.


AMOR.COM

El lenguaje corporal se transmite por medio de movimientos del cuerpo, los ojos y la cara que están de acuerdo con lo que se esta pensando y sintiendo. Cuando conversas con una persona, envía miles de señales y mensajes a través de su comportamiento. En base a ello puedes darte cuenta si te esta diciendo la verdad o no.


En una relación de pareja un elemento indispensable para que funcione es la sinceridad, cuando hay mentiras la razón es quizás por miedo a perder a la otra persona o el miedo a lastimarla; sin embargo quien miente constantemente vive en permanente angustia de ser descubierto, y ese temor lo lleva a mentir otra vez lo que crea un círculo vicioso.

Es muy importante que "detectes" esas pequeñas mentirijillas que apenas comienzan en su relación para que después no se conviertan en mentirotas y ésta se vuelva angustiosa y decepcionante.

Signos que indican si tu pareja te miente

  • Se tapa la boca al hablar.
  • Respira profundamente y voltea para todos lados.
  • Muchas personas desvían la mirada, no te miran a los ojos y si mira hacia abajo es señal de que esta inventando.
  • Parpadea sin cesar.
  • Se frotan las manos o cambian constantemente de posición.
  • Eleva el tono de voz.
  • Se comporta nervioso(a) o actua de manera incómoda.
  • La selección de palabras en una conversación pueden ayudarte a descubrir una mentira oculta. Si tu pareja empieza una frase sospechosa como "honestamente", "la verdad es que" o "justamente estaba pensando en eso", no le creas. Está exagerando para tratar de convencerte de su integridad.
  • Se muestra incongruente en su narración. Te cuenta historias diferentes en diferentes días, tiene errores al recordar detalles, o mezcla las cosas.
  • Responde una pregunta con otra pregunta, para ganar tiempo de recopilar información para darte la respuesta que tú quieres escuchar, o bien está ganando tiempo para crear una mentira convincente.
  • Si le preguntas y se opone firmemente a responder, la defensa extrema podría significar que está intentando esconder algo.
  • Si te acusa de mentiroso(a) cuando realmente no lo has sido, podría reflejar que tu pareja está proyectando sobre ti algo que ella hizo, para defenderse por anticipado de alguna acusación. 
 Sugerencias
  • Si crees que tu pareja te esta mintiendo pregúntaselo directamente, mucha gente se siente mal si es descubierta y finalmente confiesa la verdad.
  • Si sospechas que te miente, confía en tu instinto, pero no saques conclusiones apresuradas, primero intenta conseguir evidencia para sostener tu postura. Y una vez que te asegures, háblenlo e intenta entender y escuchar las razones de la mentira.  
  • Observa la reacción y actitud que tomas cuando tu pareja te miente, tal vez no te has dado cuenta que te afecta mucho cuando te dice la verdad y ante esa reacción, es mejor recurrir a la mentira.
SEDUCCIÓN Y PERSUASIÓN
Gestos comunes, los que se hacen tanto de pié como sentado
  • Se dilata la pupila, se contraen o se agrandan.
  • Se toca la nariz, puede rascársela o darse un pequeño toque.
  • Te esquiva la mirada, evita hacerte contacto directo.
  • Se pasa la mano por el cabello.
  • Mueve el cuerpo de un lado a otro, como tratando de decir "No" con el cuerpo.
  • Hace movimientos rápidos, se muestra inquieto.
  • Su cuerpo pierde un poco de flacidez.
  • Coloca algunos dedos en la boca.
  • Baja un poco el tono de voz y habla un poco entre cortado, haciendo demasiadas pausas.

Gestos cuando está de pie
  • Esconde sus manos atrás en la espalda.
  • No te da el frente, se gira hacia un lado, es decir, quedan en direcciones diagonales.

Gestos cuando está sentado.
  • A la hora de responderte la pregunta, se echa un poco hacia atrás.
  • Se pasa las manos por la cara como intentando tapársela.

TARINGA.NET 

Además de lo enunciado, existen otros factores que pueden ser indicadores de falsedad :
 El cambio de color de la piel del rostro: las personas tienden a ruborizarse por vergüenza o turbación; en algunos casos, también porque sienten culpa, de manera que el rubor podría delatar que una persona se siente perturbada porque está mintiendo, aunque no se puede confiar en este signo. Lo mismo ocurre cuando un individuo empalidece, la palidez indica generalmente miedo, por lo que podría señalar el temor  de alguien a ser descubierto.
La transpiración: cuando una persona miente, el sudor puede estar indicando su intento de engañar, aunque esto no puede asegurarse, ya que los investigadores, han comprobado que podría ser signo de otras emociones. De todas maneras el autor advierte que es necesario observar el contexto en el que ocurren los gestos enmarcados, ya que muchos de ellos pueden simplemente estar mostrando inseguridad. El doctor Ekman denomina “ manipulaciones ” a este tipo de gestos, puntualizando que no son signos validos del engaño : pueden indicar los dos estados opuestos, la incomodidad y la relajación.  
Tenga en cuenta sin embargo, que no existen reglas universales, pues: 


- Puede ocurrir que una persona tenga algún tic y que no esté mintiéndole. Cerciórese de eso antes de  juzgar a alguien. 

- Hay una sola verdad pero muchas maneras de mentir. Tenga cuidado porque muchas personas que están acostumbradas a mentir, no balbucean y recuerdan todo lo que dijeron sin cometer ninguna 
equivocación. 

- En algunas culturas mirar a los ojos es una falta de respeto. Por eso no incurra en la equivocación de asumir rápidamente que le están mintiendo. 
 VERDADERA SEDUCCIÓN


Dentro del como saber si mienten hay mentiras que son muy difíciles de detectar. Hay dos ocasiones en las que esto se hace peculiarmente difícil aunque seas un experto en lenguaje corporal. La primera es con los mentirosos compulsivos, que mienten tanto que se creen sus propias mentiras y las cuentan viviéndolas con lo cual no vas a detectar incongruencias.

Aunque si bien es cierto, con malpensar con estas personas aciertas el 95% de las veces.

La segunda es cuando la mentira no implica nada emocional para la otra persona. Por ejemplo, jugando a un juego de cartas que se basa en mentir. Si la otra persona fuerza un lenguaje corporal neutro será muy difícil detectar cuando miente y cuando no. La única posibilidad en este caso para como saber si mienten se basa en estar muy atento a su lenguaje corporal, tono de voz y gestos y averiguar si tiene algún tic o manía que hace cuando miente.

Pero para tu suerte, tranquilo, las mentiras no son ni de lejos tan difíciles de detectar. La mayoría incluso son fácilmente detectables pero… Hay que aprender a distinguir entre mentiras y medias verdades. La gente lo que suele contar es medias verdades, es decir, una exageración de la realidad.


Como saber si mienten tiene su mayor potencial cuando la otra persona no sabe que la estamos analizando y se cree que somos inocentes corderitos. Más vale pasar por tonto siendo superdotado que pasar por superdotado siendo tonto.

Porque cuando te minusvaloran relajan las defensas y ahí puedes sacar tu mayor potencial multiplicado. A la hora de como saber si mienten te hará tu vida mucho más fácil y te facilitará muchísimo la lectura del lenguaje corporal.

Convivencia en pareja




 PSICOLOGIA COSTA SUR

  • Cuando estemos ya en nuestra nueva casa si se ha de comprar algo, un mueble, la ropa de la cama, las cortinas…ha de ser del gusto de ambos ya que si es sólo de uno, este estará muy contento pero el otro no se sentirá muy a gusto, es algo así como que no fuera su casa sino la de su pareja, por ello se debe colocar a gusto de ambos donde puedan estar realmente cómodos los dos.
  • Ir a vivir juntos no implica perder la privacidad como individuo por ello se debe respetar esos momentos de intimidad que todo el mundo necesita. Nada de perseguir a tu pareja y acosar con preguntas como ¿te pasa algo? ¿Qué te ocurre? Y cosas así, porque en realidad puede que lo único que le ocurre es que necesita estar en soledad y eso no implica que haya perdido su amor.
  • Para no olvidar que la pareja son dos por muy unidos que estén, debemos entender que por mucho que a uno le guste el fútbol el otro miembro no tiene que hacer esfuerzos titánicos para que también le guste, es decir, respetar el gusto de nuestra pareja aunque a nosotros no nos agrade, exactamente igual para la otra parte de la pareja, por supuesto.
  •  Vivir en pareja también supone compartir sentimientos, deseos y anhelos, no se puede esperar que nos lean la mente porque normalmente nunca se acierta, así que aligeremos el trabajo y digamos abiertamente las cosas ya que si esperamos a que se ilumine y acierte de pleno, vamos muy mal porque lo más seguro que piense todo lo contrario a lo que realmente está ocurriendo.
  • Trata de comprender la postura del otro. No generalices de manera injustificada y ten en cuenta que la otra persona también tiene su parte de razón.
  • Aclara las discrepancias. Si no te gusta cómo se comporta tu pareja, díselo con claridad. Ten presente que no tiene por qué saber lo que esperas de ella si no se lo dices.
  • Acerca posiciones. Comprueba que las metas que persigues en tu vida y más concretamente en tu relación, van en la misma dirección para ambos. Así evitarás malentendidos y podréis corregir los desvíos.
  • Respeta al otro. Permítele ser como desee y no intentes cambiarlo. Se consecuente con lo que has elegido, pues tú ya sabías con quien decidiste compartir tu vida. Si ahora no te gusta, tendrás que ser tú el que decida que hacer con tu relación antes de que sea demasiado tarde, pero respetando el modo de ser del otro. Como recurso sabes que puedes expresar lo que no te gusta y esperar que el otro libremente cambie. Si el cambio no se produce tendrás que asumirlo y tomar tu propia decisión.
  • Negocia con tu pareja las reglas en las que se va a basar vuestra relación. Hablen de sus asuntos con franqueza y de todo lo que comparten. Eso no significa que la pareja vaya mal, sino todo lo contrario. También para averiguar qué puede suceder cuando dos personas deciden cobijar su intimidad dentro de las mismas “cuatro paredes” y compartir muchas más horas que lo que acostumbraban, algunos expertos proponen la ingeniosa “prueba del viaje en coche”. Consiste en observar las reacciones de ambos cuando van juntos a bordo de un vehículo: ver si el que conduce pierde los nervios con facilidad o culpa al otro de sus despistes en el tráfico, o el que viaja de acompañante, va de sobresalto en sobresalto debido al estilo de conducción del conductor, o le va indicando a cada instante por dónde “debe” ir o que baje la velocidad. Conclusión: así como ha sido ese trayecto conjunto en coche, así será el largo viaje de la vida compartida que les espera...
  • Risas en la cama. Durante el sexo, nuestro cuerpo nos juega malas pasadas con extraños sonidos o con extremidades que se duermen o cosquillean. Tómatelo con buen humor. Las parejas que conciben el sexo como algo sagrado o como el guión de una película porno suelen decepcionarse.
  • Muestras de cariño. Prepárale el café cada mañana; masajéale los hombros mientras trabaja frente al ordenador; quítale los guisantes de la menestra (sabes que los odia). Los pequeños detalles enriquecen y hacen que las relaciones perduren.
  • Ante la tormenta, calma. Cuando atraviesas un mal momento, lo fácil es tomarla con tu pareja», dice el psicólogo Luis Rojas, autor de “Nuestra felicidad” (Espasa Calpe). «Si sois capaces de conseguir que el enemigo sea la situación que atravesáis (y no vosotros) comprobaréis que la adversidad ayudará a consolidar vuestra unión.»
  • Deberes sexuales. Para mantener la llama de la pasión, preparad intensas clases nocturnas en las que aprender a satisfaceros mutuamente. No serán siempre encuentros memorables, pero esta complicidad servirá para manteneros conectados.
  • Confianza ciega y respeto. Puedes pensar que tu pareja no es demasiado brillante o todo lo divertido que quisieras. Pero si crees que es un torpe incapaz o una persona poco ética, entonces la relación está abocada al fracaso. Sincérate contigo misma.
  • Estabilidad a + /- 20 kg. Un exceso de peso, una incipiente calvicie o las arrugas no son motivo para abandonar una relación. La atracción debe superar lo puramente físico.
  • Habilidad para negociar. Evita los sarcasmos («A ver, ¿quién lava los platos hoy?») y pídele que borre ciertas frases de su repertorio («Eres como tu madre»). Si negocias, acabaréis comprando un lavavajillas y tu pareja verá los encantos de su suegra.
  • Pequeños secretos. Toda relación necesita sus escondites. Quizá conserves antiguas cartas de amor (de otros) o fantasees con una aventura con el cartero. El misterio mantendrá sana la relación.
  • Decoración en común. No cedas a sus gustos ni hagas que se someta a los tuyos. Si podéis comprar un sofá que os haga feliz a los dos, vuestro futuro será brillante.
  • Los problemas más difíciles se deben principalmente a la falta de comunicación, porque la mayoría de las cosas se resuelven hablando normalmente, sin gritarse ni insultarse, manteniendo la calma y la firmeza de las propias convicciones.
  • Cada persona tiene una forma diferente de expresar el afecto, que su pareja debe identificar; porque no todos lo demuestran con besos y caricias o palabras bonitas.
  • Evitar los conflictos es imposible, pero sí se puede aprender a aceptar que se puede vivir y ser feliz teniendo diferencias, porque permanecer en el conflicto y no buscar soluciones lleva a sembrar dudas  sobre el amor. Muchas veces, si se logra tomar distancia de las emociones involucradas, y se puede pensar racionalmente abandonando los gestos de enfado y buscando el diálogo; se puede pasar a otro nivel en la vida de pareja que permitirá alejar temores y mejorar la comunicación.
  • En toda relación es importante estar plenamente consciente de nuestros estados de ánimo cotidianos con respecto a la pareja, ya que no es lo mismo sentir temor a ser abandonado que recordar antiguas experiencias de rupturas traumáticas, o tener baja la autoestima y despreciarse.
  • Por lo tanto, es más saludable prestar atención a las palabras y no a los gestos, ya que éstos pueden ser ambiguos y pueden tener distintas interpretaciones.
  • El tiempo es una parte del amor, se necesita tiempo para conocer a alguien y tiempo para llegar a quererlo, y este proceso no se puede acelerar. No se puede tener una relación en un día ni tampoco al día siguiente, porque para saber cómo es alguien es necesario tratarlo, tener la oportunidad de conocer sus valores, su forma de pensar, una idea de cuáles son sus proyectos y la capacidad que tiene de mantener un compromiso.
  • Hable también acerca del papel que cada uno tendrá en la relación. Las tareas del hogar, ir a comprar comida, hacer reparaciones en casa, son actividades que pueden hacer juntos o pueden repartirlas.
  • La cuestión económica también es importante. Pueden considerar el hacer una cuenta bancaria común, pero sobre todo, hagan números y calculen los gastos, para saber si podrán vivir relajadamente o por el contrario deberán apretarse el cinturón durante los primeros meses. No sería justo que uno se lo gastara todo, mientras el otro tiene que hacer cuentas continuamente. Las disputas por temas de dinero no son positivas en una relación y menos en los primeros meses de convivencia en pareja.
  • Un piso común significa ser flexible y no decir siempre que no. Escuchar al otro es fundamental y quizá la mejor manera de llegar a comprometerse en la relación. Si usted se muda a casa de su pareja, intente adaptarse y pensar que ésta ha vivido a su estilo hasta ahora. Si es usted quien le abre las puertas de su casa a su pareja, haga de su piso un lugar acogedor para que la otra persona se sienta bien.
  • Ante todo, paciencia. Cuando uno está enamorado de alguien, esa otra persona es casi perfecta. Sus pequeños defectos no le molestan, le parecen incluso graciosos. A medida que pasan los días, la convivencia en pareja va haciendo más visibles esas imperfecciones. Intente no perder los nervios cuando la otra persona se deje la tapa del váter abierta o vaya tras usted limpiando lo que usted acaba de limpiar. Valore si es realmente importante el decirle algunas cosas que quizá usted mismo puede hacer, antes de ofender a la otra persona o hacer que se sienta controlada. 
  • Intente evitar caer en la rutina. De vez en cuando busque actividades, con las que disfrutar junto al otro. Puede ir a un restaurante romántico o a pasear por la playa al atardecer, en lugar de pedir una pizza y ver una película en el sofá de casa.
  • Cuando busque piso fíjese en la distribución de los espacios. El poder disponer de un lugar para poder llamar por teléfono con tranquilidad, o leer mientras la otra persona ve la televisión, siempre vendrá muy bien. O también en momentos de discusión, hay personas que necesitan espacio durante unos minutos.
  • La convivencia en pareja no siempre es fácil. A la hora de tomar decisiones las opiniones o gustos pueden ser muy diferentes. Las personas somos seres de costumbres y a veces, mientras uno es nocturno, el otro es diurno, o a uno le gusta despertarse con la radio escuchando las noticias, mientras al otro le gusta irse a dormir con la tele puesta. Para algunas cosas deberá ceder. Con el tiempo, se irán adaptando el uno al otro. No tire la toalla si al principio no se pone de acuerdo con su pareja, estas pequeñas discusiones a veces son la chispa de la relación.
  • Sois un equipo. Debes enfocar la relación de pareja como un equipo, tú debes verlo así y debes hacerle entender a tu pareja que es así. Lo que no puede ser son situaciones como el hombre estar sin trabajo, la mujer trabajar y encima hacer las tareas del hogar. Hay que repartir las tareas e ir aportando en un ámbito o en otro. Recuerda, tú no eres el árbitro, el juez o el capitán, eres un miembro del equipo y debes coordinarte bien con tu pareja, aunque si tu pareja se empeña en ser un tirano deberás hacerle entender el concepto de equipo.
  • Tu pareja no es tu sirviente. Esto debes tenerlo muy claro. Tu hombre no es el esclavo que trabaja de sol a sol para que tú puedas pagarte todos los caprichos y vestidos que quieras. Tú mujer no es la esclava que te hace la comida, te trae la bebida y que te sirve constantemente para tu deleite. Hay que entender en la convivencia en pareja que tu chico o chica no se ha ido a vivir contigo para satisfacer tus necesidades. Hay que ser muy consciente en mantener un nivel equitativo aproximado del 50% en el cual tú contribuyes a la convivencia en pareja y tu pareja lo mismo. Cuando en una pareja hay sirvientes la felicidad y el amor se deterioran.
  • Esperar que tu pareja esté siempre bien contigo puede ser poco realista, porque todas las personas tienen un mal día de vez en cuando y están de mal humor con todo el mundo (y eso te incluye a ti. Igual que puede ser poco realista esperar que todo sea siempre maravilloso, que siempre recuerde todo lo que le dices, que siempre sepa lo que necesitas o que nunca jamás discutáis.
  • Aprende y cambia. Una relación de pareja puede ser una gran oportunidad para aprender muchas cosas acerca de ti, de tu forma de relacionarte, de tus problemas, creencias, valores y metas. Ese aprendizaje no solo te aportará una valiosa información acerca de quién eres, sino que te servirá para conocer mejor en qué aspectos necesitas cambiar o mejorar o qué características necesitas pulir un poco. En ese sentido, las quejas o críticas de tu pareja pueden ser constructivas si estás dispuesto a tenerlas en cuenta. Por supuesto, tu pareja no siempre tendrá razón al quejarse de algo o pretender que cambies algo, pero en otras ocasiones sí tendrá razón o parte de razón, y si eso te empuja a cambiar y ser mejor,la relación puede ser muy enriquecedora.
  • Trabajo.  Muchas parejas trabajan en sitios distintos. Más de ocho horas fuera de casa, cinco días a la semana. Todo un mundo de percepciones, estados de ánimo, tensiones, experiencias, relaciones con terceros... Muchos días ocurre que el semblante de la vuelta a casa es muy diferente del que había al despertarse al calor del hogar. Muchas horas, mucha vida sin compartir. Sólo la comunicación, la sinceridad, la confianza y la capacidad de apoyo no permitirán que la ausencia laboral se convierta en un problema.
  •  Viajes, ausencias, distancia... También el trabajo u otras razones pueden imponer viajes, distancia y ausencias prolongadas de por medio. La pareja se ve privada de poder reafirmar su compromiso diariamente a la vuelta del trabajo. Es un "más difícil todavía". La solución debe pasar por una mayor comunicación (llamadas de teléfono, hablar mucho, apoyarnos en continuos detalles, atenciones...), y sobre todo más sinceridad, confianza y apoyo. La pareja tiene que hacer un esfuerzo por compartir lo que ocurre fuera del hogar: las aspiraciones, las frustraciones, los éxitos, los enfados, etc.
  • Familia. Padres de ella, padres de él, hermanos, cuñados... ¿Mucha actividad familiar? ¿excesiva?. La familia puede ser una fuente de maravillosas y bonitas relaciones, pero también de distorsiones. Los problemas surgen cuando la actividad familiar afecta a la vida de la pareja con intromisiones, injerencias, preocupaciones, problemas, etc. La familia supone una prueba de fuego para la pareja, la cual tendrá que asumir decisiones y responsabilidades.
  • Hijos. Los hijos contribuyen de forma decisiva a afianzar la vida de pareja con sentimientos y responsabilidades que hacen más sólida una relación. Pero no siempre ocurre así. Especialmente si no hay equidad, corresponsabilidad, convergencia en los puntos de vista, complicidad a la hora de criar, tratar y educar a los hijos.
  • Uno de los problemas más típicos de la falta de confianza con los celos. Pero no es el único. La desconfianza puede provocar actitudes humillantes para la pareja, además contribuye a fomentar una imagen negativa, la falta de autoestima, etc. La desconfianza debilita el apoyo, la comunicación y el compromiso otros dos pilares importantísimos para la larga vida de la pareja.
  • Apoyo. Apoyo sin reservas, esa es la receta. La falta de apoya crea un sentimiento negativo de frustración, de pensar que "el otro" te ha fallado. La actitud solidaria debe ser una de las constantes vitales de la pareja. 
  • Infidelidad.  Una cosa es que se adopten actitudes liberales y permisivas y otra muy distinta es que en la práctica se tolere y se conviva bien con la infidelidad. Si quiere destruir una pareja, sea infiel; o incluso basta con adoptar actitudes equívocas: excesiva amabilidad, confianza o confidencialidad con un tercero... Algunas parejas no reconocen que estas cosas les sientan mal, las acumulan y van generando desconfianza, negatividad, introversión, falta de comunicación... La pareja, en la practica, suele ser exigente y absorbente y no admitirlo puede llevar a la relación por unas vías llenas de turbulencias y de riesgos.
  • Amistades. La pareja debe llevar una política única de amistades. Una fuente de problemas son las amistades de uno, las amistades del otro. El problema podría ser anecdótico, pero no tanto si la pareja va notando como las confidencias entre los amigos de uno y otro superan la comunicación de la pareja; algo que es aconsejable que no ocurra nunca.
  • Manías, gustos, aficiones diferentes.  ¿qué pasa cuando uno quiere las vacaciones en una playa masiva y otro una casita rural? O si uno quiere jugar al golf y el otro montar a caballo; habrá que contar con otros activos (buen sexo, comprensión, empatía, flexibilidad -hoy tú, mañana yo- etc. etc.
  • El sentimiento de proximidad, de solidaridad, de apoyo, es muy importante en la pareja, y debe hacerse todo lo que sirva para fomentarlo. Hacer la cena juntos, meter juntos los platos en el lavavajillas, encender la chimenea, repasar lo que ha sido el día antes de ir a la cama, compartir las obligaciones del día siguiente... todas esas cosas son muy saludables para la pareja.
  • Piensa en positivo. Pensar en negativo es un estado mental que es demoledor para una persona. Se empieza criticando a una vecina y tras esto se sigue con amigos, familiares, etc. Al final la negatividad llega a la pareja y a nosotros mismos. La falta de autoestima es un peligro para la relación de la pareja. La inseguridad se traducirá en desconfianza, falta de apoyo, etc.
  • Capacidad para perdonar. Cuánto más amas a una persona, más capaz eres de perdonarla. Así de sencillo. La falta de capacidad para perdonar es un mal síntoma: indica que el amor no goza de buena salud. Todos comentemos errores; compréndelos y perdónalos de antemano. Piensa en positivo lo que aporta tu pareja. Practica la empatía, tu perdón es un regalo de amor.
  • Respeto. No son solamente las palabras o acciones fuera de lugar, sino también no permitir que nuestra pareja sea quien es y ocupe el lugar que desea en la vida. Cercenar espacios o posibilidades no aporta a la unidad de la pareja, por el contrario, provoca resentimientos que se van agrandando con el correr del tiempo. Esto también se aplica al revés, si permitís que te limiten a niveles molestos o decididamente intolerables, esto mata al amor, vivan o no bajo el mismo techo.
  • Discutir cuando los ánimos estén calmados: Cuando las emociones como la ira, la rabia, la frustración son muy fuertes es recomendable tomarse un tiempo para “tranquilizarse”, ya que no se puede decir que sean un buen momento para la comunicación.
  • Escoger un solo tema de discusión: Es muy frecuente en las parejas que se entrelacen diferentes temas entre sí. Se puede empezar a hablar sobre la educación de los hijos, y misteriosamente, acabar enganchados en una discusión sobre lo mucho que gasta el otro (dejando sin resolver el primer tema). 
  • Hablar en primera persona en las discusiones.  El vicio de criticar o de interpretar lo que se dice, está muy arraigado en  nuestra cultura. 
  • Ceder en búsqueda del punto medio: Para que un acuerdo sea efectivo debe satisfacer a ambas partes. Si uno cede más de la cuenta, puede tener la sensación de haber perdido en sus objetivos en algún punto del camino, o sentirse como si estuvieran suspendidos en el aire, no saber quién es o que se quiere. Negociar implica tener en cuenta los intereses de ambas partes y esto sólo es posible partiendo de una actitud generosa. Vivir en pareja requiere querer al otro como a “ti mismo”, ni más ni menos.
  • Salir del aislamiento: Para tener una relación equilibrada es importante tener ratos de tranquilidad, de diversión, de compartir con los amigos, de perder el  tiempo juntos, en definitiva de ocio y disfrute, porque ello contribuirá a que ambos nos sintamos más relajados y más satisfechos con nosotros mismos. Estar en contacto con el exterior ayuda a relajarse.


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Consejos para que la pareja funcione





No existe ninguna fórmula ni teoría universal respecto a las uniones duraderas. Pero sí existen ciertas claves que toda pareja que quiera perdurar debería respetar. ¿Las cumplís vosotros?


Casi todos los libros sobre parejas que funcionan, escritos por psicólogos y consejeros matrimoniales, acaban citando una serie de ingredientes indispensables en ellas. Te resumimos esos factores en diez claves que toda pareja debería cumplir si quiere sobrevivir al paso de los años y a la rutina. 

 1. Comunicación: el ingrediente estrella   Comunicarse no se refiere a hablar mucho, sino a poder expresarle a nuestra pareja nuestros sentimientos, inquietudes, proyectos..., y obtener un “feedback” por su parte. Si existe una buena comunicación es fácil resolver los problemas que van surgiendo.

2. Escuchar: la otra cara de la moneda   Es tan importante como ser capaces de hablar y comunicarnos. Si tú hablas sin parar pero cuando él quiere contarte algo suyo (¡aunque sea sobre fútbol!) enseguida cambias de tema, estás fallando en un punto muy importante. Y no se trata de mantenerse callado y oír lo que el otro dice, sino de escucharle y tratar de entenderle. 

Tu pareja debe saber que puede contarte cualquier cosa porque tú le vas a prestar toda tu atención. Saber escucharos os ayudará a comunicaros mejor, a crear lazos especiales de complicidad entre vosotros y a saber qué quiere, qué necesita o qué preocupa al otro.

3. Ser comprensivos: antes de juzgar una situación, por muy grave o absurda que te parezca, intenta ponerte en su lugar, tratar de averiguar qué siente, cómo piensa, por que se ha comportado así. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia. 

Tu pareja no puede ni debe comportarse igual que tú; enfadarte por todo lo que hace sin tratar de entenderle o intentar cambiarle es un error. Aunque debéis tener cierta afinidad, no tenéis por qué pensar igual. Entender esto os ayudará a ser mucho más comprensivos el uno con el otro, más tolerantes y justos.

4. Tolerancia: libertad bien entendida  Debes ser tolerante con tu pareja siempre que su comportamiento o actitud sea honesta o no te haga daño física o emocionalmente. Este es uno de los puntos más difíciles de llevar a cabo, ya que normalmente, aunque la queramos para nosotros, nos cuesta mucho darle libertad a nuestra pareja. Cada miembro de la pareja tiene derecho a sus momentos de independencia e intimidad, a desarrollar sus proyectos, aficiones o ilusiones sin sentirse coartado por el otro.  

 Aunque te parezca lo contrario, controlar a tu pareja, querer estar siempre con ella o prohibirle hacer ciertas cosas simplemente por inseguridad, es lo que más puede alejarte de ella. Una pareja no supone un contrato de esclavitud sino de colaboración. La postura más generosa y beneficiosa para la relación es apoyar a la pareja de un modo constructivo en su desarrollo individual.  

5. Desarrollo personal, no fusional    Es muy importante entender que aunque seáis pareja seguís siendo personas independientes, con una personalidad y una vida propias. Debéis madurar y desarrollaros de forma individual para que exista un equilibrio en la pareja; ninguno debe vivir a la sombra del otro o ser totalmente dependiente de él. Por supuesto, este desarrollo debe ser paralelo a vuestro desarrollo y madurez como pareja.   

Para conseguirlo es fundamental que tengáis unos objetivos comunes en la vida: casa, trabajo, hijos, viajes, vida en pareja, etc. Además, es importante que sintáis que existe entre vosotros un tipo de unión que va más allá de lo material, una conexión espiritual, una forma común de sentir la vida y la relación. Al principio el enamoramiento y la pasión proporcionan esta unión especial; después hace falta algo más. Esto os permitirá que no haya un desequilibrio entre vuestros intereses individuales y en común.  

6. Tener vida social    Aunque al principio sólo os apetezca estar juntos y solos, es fundamental que tengáis vida social. Pero no solo de forma individual sino como pareja. Esto significa que tengáis amistades comunes con las que podáis hacer planes. Esto también puede hacerse extensivo a la familia.   

Salir y divertiros juntos os hará sentir bien y le dará una pizca de emoción a vuestra vida de pareja. La vida social también se refiere, por supuesto, a la que además tengáis cada uno por vuestra cuenta. Es importante que ambos podáis seguir disfrutando de vuestros propios amigos solos, por supuesto, de una forma honesta y sana. Para ello es fundamental tener confianza en la pareja, el siguiente punto de la lista.


7. Confianza: evita el desamor    Una relación sin confianza mutua no va a ninguna parte. No una confianza ciega sino racional. Si no tenemos motivos reales o probados para desconfiar, agobiar a nuestra pareja con nuestros miedos o inseguridades la apartará de nosotros. La falta de confianza enrarece las relaciones y hace difícil la convivencia.  El que es objeto de sospecha o acoso suele acabar desenamorándose porque la actitud de su pareja le impide disfrutar de las cosas más simples; para no crear situaciones incómodas acaba renunciando a muchas cosas. Pero la persona que desconfía también sufre mucho y puede pasar fácilmente del amor a la obsesión. La solución a este problema pasa por la comunicación. 

8. Afecto: después de la pasión Es imprescindible para que una relación sobreviva. Las carencias afectivas suelen terminar con muchas parejas. El afecto es la demostración del amor, fundamental una vez que el enamoramiento y la pasión empiezan a decaer.  Es muy importante tener siempre una actitud cariñosa hacia nuestra pareja y hacerle demostraciones de cariño pese a que llevéis mucho tiempo juntos. No sentirse queridas es una de las principales quejas de las mujeres.  El cariño es algo que debe cuidarse cada día, ya que es lo que más fácilmente se pierde con el tiempo y la rutina. Conoces tanto a tu pareja que no crees que necesite tu mimos y caricias. Si no recibimos cariño debemos hacérselo saber a nuestra pareja para ver si se trata de una cuestión de descuido o existe una causa más profunda. 


9. Sexo: la sal de la relación Que el sexo funcione es un gran punto a favor para que una relación dure, pero tampoco debe serlo todo. Si sólo quedáis para practicar sexo es difícil que vuestra relación llegue a algo más.  Es importante que ambos disfrutéis con las relaciones sexuales y toméis la iniciativa a la hora de mantener relaciones. El sexo, como el cariño, también hay que cuidarlo, no volverse cómodos con el paso del tiempo.  El cansancio, el estrés, los niños y las preocupaciones hacen estragos en la vida sexual de muchas parejas. Cuando el deseo está inhibido hay que buscarlo y propiciarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.  

10. Amor: saber dar y recibir A amar también se aprende. De hecho, es un acto maduro y puede ser muy consciente. En casi todas las parejas suele haber uno que desempeña el rol de amante y otro el de amado. Es muy cómodo dejarse querer, pero no siempre es la postura que más felices nos hace dentro de una relación.  Tan importante es que nuestra pareja nos diga que nos quiere, como poder decirlo nosotros. Hay personas que tiene una enorme capacidad para amar y entregarse y otras a las que les cuesta tanto que llegan a fracasar en sus relaciones aún queriendo a la otra persona.


11. Di siempre la verdad. Es común mentir para proteger los sentimientos de otra persona, ya sea para proteger nuestros sentimientos o los de nuestra pareja. Las mentiras crean una desconexión dentro de la relación, aun si la pareja nunca llega a enterarse. No decir la verdad constituye también una forma de mentir. Algunos ejemplos de cómo decir la verdad son los siguientes. "Me molesta que me tengas esperando cuando tenemos que vernos", "Me sentí realmente mal cuando te fuiste y no quisiste estar conmigo la vez que peleamos".

12.Perdona a tu pareja. El perdón es el proceso de terminar el enojo y el resentimiento hacia otra persona. Perdonar tiene el poder de hacer olvidar todas las ofensas, grandes y pequeñas y enseña paciencia, honestidad y respeto. Perdonar a otra persona es un acto de humildad, no un favor que se hace a otra persona. El perdón, además, tiene el poder de curar cualquier relación que se encuentre con problemas de confianza.

13. Cumple tu palabra. Por ejemplo, si dices que vas a ver a tu pareja al medio día para almorzar, llega a tiempo o llama si vas a retrasarte. Si quedas de acuerdo en tener una relación monógama, mantén tu palabra y di la verdad acerca de tus sentimientos hacia otra persona antes de actuar. Mantener tu palabra muestra respeto por ti y por tu pareja. Además, envía un mensaje de confianza y seguridad.


14. Sé responsable. Aquí hay una nueva definición: responsable significa que tienes la habilidad de responder. No significa que eres la persona a la que se culpará. Si has estado irritable con tu pareja, acéptalo. Luego, busca la forma de no serlo la siguiente vez. Si no te encuentras a gusto en tu relación, investiga cuál es la diferencia de esta relación con las anteriores y cómo puedes crear una mejor relación en vez de intentar cambiar a tu pareja.


15. Quiérete y quiere a tu pareja. En medio de una pelea, puede ser muy difícil encontrar algo que apreciar en nuestra pareja. Comienza a apreciar a tu pareja cuando el estrés se encuentre bajo. De esa forma, cuando necesites hacerlo en un momento de estrés, será mucho más sencillo. Otra definición de aprecio es ser "sensitivamente alerta" de modo que no tengas que adornar las cosas. Dile a tu pareja que la amas y que no quieres discutir, pero que sí quieres hablar y hacer que las cosas vayan mejor.


16. Revisa tus objetivos. Asegúrate de no intentar que tu pareja llene cada necesidad en tu vida. Una persona puede serlo todo para ti. Todos necesitamos amor, intimidad, afecto, cariño, pero una sola persona no puede darte todo eso. Necesitas obtener parte de ese cariño de tus amigos, de tu familia, pero primeramente, ámate como eres. Si intentas cambiar la forma o la personalidad de una persona, lo único que obtendrás será problemas. La esencia de la persona no cambia pero sí puede cambiar su forma de actuar por amor y consideración a las necesidades del otro, siempre y cuando ese otro diga abiertamente qué cambios quisiera en su pareja.

17. Habla y escucha diferentes puntos de vista. Puedes escoger entre tener la razón y tener una relación saludable. No puedes tener ambas. La mayor parte de la gente discute para tener la razón y dicen: "Si me amas, entonces... ". Si tu interés es tener la razón en vez de revisar las opciones con la cabeza fría, lo más seguro es que no tienes ni tendrás una relación saludable. Tener una relación saludable significa que tu experiencia y la de tu pareja deben trabajar juntas para obtener un mejor resultado. Comparte tus miedos y deseos con tu pareja para poder llegar a un acuerdo y que ambos se beneficien de la experiencia del otro.